El cortometraje Teene’ in k’a abae’ Martha (Yo soy Martha) realizado en lengua maya, se presentó en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) como una herramienta para promover la reflexión y prevención de la violencia de género, con el objetivo de visibilizarla en contextos comunitarios y hacer un llamado a no normalizar prácticas que las relegan e invisibilizan.
El evento organizado por el Congreso del Estado, la Comunidad Biocultural Kuxa´an y el Instituto de Investigaciones Legislativas, reunió a estudiantes, sociedad civil y autoridades en el auditorio Dr. Eduardo Urzaiz Rodríguez del Campus de Ciencias Sociales, Económico-Administrativas y Humanidades, para utilizar las herramientas y acercarse a las comunidades originarias abordando las problemáticas cotidianas desde su propio contexto cultural y lingüístico.
Al dar la bienvenida, la responsable del Programa Institucional de Igualdad de Género, Leticia Paredes Guerrero, destacó las acciones que la universidad implementa para erradicar la violencia de género.
Recordó que desde 2019, la institución cuenta con un Protocolo de Actuación para la atención de casos de violencia y que, en 2024, el rector firmó un acuerdo que establece a la Universidad como un espacio de cero tolerancia a la violencia, ya sea de género, discriminación, acoso, hostigamiento o abuso sexual.
Explicó que, a través del Programa Institucional de Igualdad de Género, se impulsa un plan integral que atiende tres ejes fundamentales: la prevención de las causas estructurales de la violencia; la atención a las desigualdades de género, especialmente aquellas que afectan a las mujeres; y la promoción de los derechos humanos, con énfasis en los derechos de las mujeres.

Asimismo, destacó que la UADY imparte siete asignaturas transversales en materia de género, ofrece diplomados especializados y próximamente contará con una Maestría en Perspectiva de Género.
“Considérense aliadas y aliados, si trabajamos juntas y juntos, lograremos erradicar la violencia en un tiempo más corto del previsto”, subrayó.
Por su parte, la diputada Naomi Peniche López impulsora del proyecto y representante del Honorable Congreso del Estado de Yucatán, enfatizó que la violencia contra la mujer no se limita a agresiones físicas, sino que también se manifiesta de manera simbólica, estructural y comunitaria.
Señaló que cuando una mujer es violentada no solo se lesiona su integridad, sino el tejido social completo, por lo que es indispensable traducir las leyes en acciones concretas: centros de atención accesibles, acompañamiento jurídico y psicológico, y políticas con enfoque territorial e intercultural.
En ese sentido, reconoció la existencia de 31 Centros Libres, que brindan atención directa a mujeres víctimas de violencia y la meta de ampliar esta cobertura a los 106 municipios del estado.
La legisladora dio a conocer que el cortometraje será llevado a universidades y posteriormente a municipios con mayores índices de violencia, con el objetivo de generar conciencia en juventudes y comunidades.

“Hoy presentamos este corto en lengua maya y en español, para honrar nuestra cultura y dar voz a nuestras mujeres indígenas”, expresó.
El filme sirvió como preámbulo al foro “Las violencias que atraviesan las mujeres en contextos comunitarios”, donde las participantes coincidieron en la urgencia de romper silencios y fortalecer el acompañamiento a víctimas.
En el contexto de la discusión, señalaron que la violencia contra las mujeres en comunidades, suele iniciar desde la infancia y se mantiene en la vida adulta, a través de mecanismos sutiles y normalizados.
Estas agresiones no siempre son físicas, sino que incluyen violencia simbólica, estereotipos de género, imposición de roles, limitación al acceso educativo y decisiones impuestas por factores culturales.
Finalmente, las panelistas coincidieron en que reconocer estas violencias es el primer paso para transformar realidades y que proyectos culturales como este, son vitales para generar diálogo.

