Yucatán

Encuentran escultura del “dios de la fertilidad” durante excavación en Oxkintok

Una escultura del dios maya del culto fálico, Yum Keep, fue encontrada durante unos trabajos de rescate y restauración de la zona arqueológica de Oxkintok. De acuerdo con el encargado del sitio, Luis Pantoja Díaz, el personaje lítico se encontró en la estructura DZ7 del Grupo Dzib, el cual estaba acostado boca arriba, asociado al talud de la escalinata de dicha pirámide. Aclaró que es una figura humana desnuda mutilada, de 1.65 metros de largo, de piedra caliza, la cual carece de cabeza, brazos y pies. Durante la conferencia de prensa que ofreció en la zona arqueológica resaltó la dualidad de la escultura, ya que en la parte frontal representa a un hombre, en el que destaca sus genitales, mientras que en la posterior, el cuerpo está deformado. Detalló que en la parte frontal de la escultura pétrea que está marcada los pectorales, en la parte media destaca su barriga colgada, y los genitales. “La escultura está identificado como Yum Keep, el cual tiene una doble función, es decir, una dualidad simbólica, ya que al mismo tiempo que es un personaje, es también un miembro fálico”, explicó.  Finalmente, expuso que la investigación permitiría la mejor comprensión de la importancia de la fertilidad y el concepto real de la vida que prevalecía entre los antiguos mayas.

México

Encuentran en Chiapas una araña fosilizada en ambar, con 23 millones de años de antigüedad

Tuxtla Gutiérrez.- Una araña de la especie Thymoites carboti, con 23 millones de años de antigüedad, fue hallada incrustada en ámbar en una mina del municipio de Simojovel, en el norte de Chiapas, informaron investigadores y fuentes de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural del estado (Semahn). El hallazgo del espécimen fosilizado, que mide 3 mm y aún no está en exhibición, lo realizó el biólogo Miguel Ángel García Villafuerte, quién es investigador independiente de arañas. Se indicó que esta nueva especie, nombrada Thymoites carboti, pertenece a la familia Theridiidae. Se trata de un grupo de amplia distribución mundial, sin embargo, este descubrimiento documenta “el primer y más antiguo representante del género Thymoites a nivel mundial, y por tanto, el primer registro fósil del género para Chiapas”, explicaron los especialistas. Actualmente, señalaron, en Chiapas existen 11 especies del género Thymoites, por ello el registro fósil en ámbar de las vetas de Simojovel de este género plantea la hipótesis de que Thymoites se estableció en el sur de México “desde hace 23 millones de años”.   El registro de arañas fósiles en el ámbar de Chiapas es escaso respecto a otros yacimientos de ámbar en el mundo. Desde hace una década, investigadores locales iniciaron el estudio formal de las arañas en ámbar de esta región, y como resultado de esos trabajos científicos “varias especies nuevas han sido descritas”, precisaron las fuentes de la Semahn. Estas investigaciones, agregaron, contribuyen al estudio y el conocimiento sobre el origen de esas especies que habitaron el territorio chiapaneco, así como en otras partes del país, que se extinguieron debido a procesos de transformación geológica y del hábitat. El descubrimiento en ámbar de la araña Thymoites carboti fue publicado además en la revista científica internacional Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana. Asimismo la presentación del vestigio se realizó en el Museo de Paleontología “Eliseo Palacios Aguilera” de Tuxtla Gutiérrez, enmarcaron autoridades de la Semahn.

Yucatán

Foro busca beneficiar la producción de alimentos de los sectores más vulnerables

Con 52 carteles y 29 ponencias orales se llevará a cabo el XLIV Foro de Investigación del Posgrado Institucional en Ciencias Agropecuarias y Manejo de Recursos Naturales Tropicales el 5 y 6 de diciembre en la Biblioteca del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). El coordinador del Posgrado Institucional, José Alberto Ramos Zapata, explicó que este foro se realiza dos veces al año, en él se presentan los trabajos y avances del semestre de los estudiantes de maestría y posgrado. “Todos estos temas son de interés para la comunidad universitaria, y qué mejor manera de aproximarnos a ellos de la mano de los mismo estudiantes”, sostuvo. Precisó que durante estos dos días se analizarán áreas importantes como son las Ciencias Agropecuarias y los Recursos Naturales Tropicales. En tal sentido, los asistentes podrán ser parte de conferencias y mesas técnicas con ponencias como: “Variación geográfica en la morfología y perfil de hidrocarburos cuticulares en Euglossa viridissima en diferentes provincias biogeográficas de México”, “Predicción de la absorción de fósforo para el cultivo de chile habanero”, “Insectos comestibles de México”. También, “Efecto del parasitismo sobre la conducta de pequeños rumiantes: parámetros productivos y nivel de infección”, “Ecología reproductiva de especies nativas y no nativas en una comunidad de duna costera” y Generación de códigos de barras de flora melífera asociada a miel de Sabal yapa”, entre otras. “Este foro será objeto de mucha actividad académica desarrollada dentro de la UADY donde se aporta conocimiento en diferentes áreas y a todos los interesados en ellas”, agregó. Con estos foros, se ha impactado principalmente los sistemas de producción alimentarios y socioeconómicos de los sectores más vulnerables, como los pequeños productores y las organizaciones comunitarias. Debido a esto, dijo, buscan fortalecer el conocimiento, la producción, el acceso a la organización con buenas prácticas, de tal modo que se identifiquen las necesidades y se aprenda a usar de forma eficiente los recursos que tienen a su alcance. El programa completo se encuentra disponible en la página de la facultad www.ccba.uady.mx

Yucatán

Cuentan comunidades mayas con verduras y semillas que controlan la diabetes, según estudio

Con la tesis “Estudio del potencial funcional de alimentos vegetales consumidos en Yucatán como coadyuvantes en la prevención y tratamiento de la diabetes mellitus tipo II”, Jonatan Jafet Uuh Narváez se posicionó como ganador en la categoría Premio a la Excelencia en Tesis de Doctorado en el Premio de la Asociación Mexicana de Ciencia de los Alimentos (AMECA) 2022. Uuh Narváez, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), detalló que este trabajo es un estudio de cuatro años en donde se analizaron los vegetales, plantas y semillas que los habitantes de las comunidades mayas cultivan en sus milpas o huertos de traspatio con el fin de descubrir el potencial funcional de estas e integrarlas en las dietas de personas que padecen diabetes mellitus tipo II. “Este tema surge por una necesidad que existe principalmente en las comunidades rurales de Yucatán ya que actualmente, se ha visto un incremento alarmante de diabetes en estas zonas, esto debido a muchas problemáticas que van en conjunto, como lo son la mala alimentación, el incremento de alimentos ultraprocesados, el abandono de la milpa, entre otros”, apuntó. Agregó que con este estudio también se busca revalorizar los alimentos que se encuentran en las milpas y huertos familiares que actualmente están en desuso, no se consumen o ya no se cultivan. Informó que analizaron cerca de 24 alimentos en la comunidad de Tixméhuac, Yucatán, en donde cinco de ellos resultaron muy importantes para la dieta de las personas con diabetes, estos son la guayaba, calabaza, rábano, repollo y achiote. “De estos determinamos primeramente su valor nutrimental y funcional, es decir, el beneficio que trae el consumo de alimentos para una persona que padece diabetes”, comentó. Estos alimentos forman parte de la dieta diaria de las comunidades mayas y se utilizan como ingredientes de platos gastronómicos típicos de la región. Además de su potencial antidiabético, estos vegetales y semillas han demostrado otros posibles beneficios para la salud, como antihipertensivos, antiinflamatorios y antioxidantes. Destacó que con los resultados obtenidos se planea desarrollar estrategias para mejorar la salud de los habitantes, pues se ha detectado un incremento del 128 por ciento de personas con diabetes en comunidades mayas. Por último, apuntó que, por ejemplo, el repollo tiene un alto contenido de compuestos bioactivos, que son aquellos componentes presentes en los alimentos que pueden regular los procesos metabólicos en humanos y mejorar la salud. “Se ha demostrado que reduce el daño a los órganos afectados por las complicaciones de la Diabetes Mellitus tipo II, como el hígado y el riñón. Además, podría contribuir como preventivo al atenuar los problemas subyacentes del desarrollo de DM2 como estrés oxidativo y obesidad”, puntualizó. En conclusión, dijo, el repollo es un alimento valioso que puede emplearse como parte de una terapia nutricional o ingrediente funcional dirigido a la prevención y tratamiento de la Diabetes.

Reportajes

Científicos mexicanos participan en estudio que ayudaría a tratamiento contra el Alzheimer

El análisis de la microbiota (conjunto de bacterias, hongos y virus que viven en el organismo) es cada vez más relevante para el entendimiento de la salud, sobre todo al considerar que el cuerpo humano tiene 10 veces más células bacterianas en comparación con las propias, esto significa una participación de los microorganismos en diversos procesos fisiológicos. Uno de los últimos hallazgos sugiere que el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer podría verse atenuado cambiando la microbiota intestinal, retrasando así el deterioro cognitivo y reduciendo las respuestas neuroinflamatorias relacionadas con la amiloidosis cerebral. El estudio, publicado recientemente en el International Journal of Molecular Sciences, contó con la participación de Gustavo Pacheco López y Sofía Yolanda Díaz Miranda, investigadores de la UAM y UNAM, respectivamente, así como de Jaime García Mena y Karina Corona Cervantes, investigador y estudiante de doctorado del Departamento de Genética y Biología Molecular del Cinvestav. Estos últimos recalcaron la importancia de la microbiota bacteriana en la salud humana, al mencionar que ciertos elementos necesarios para el cuerpo humano son producidos por bacterias, como moléculas relacionados con neurotransmisores del sistema nervioso. En ese punto se sustenta el estudio, al analizar el desarrollo de la enfermedad en modelo preclínico (animales genéticamente modificados) para producir sintomatología del alzhéimer. El estudio consistió en examinar el progreso de la sintomatología de la enfermedad neurodegenerativa en roedores, a cuya madre se le administraron antibióticos durante la lactancia; al tiempo que se monitoreó el proceso de un grupo control de roedores sin antibióticos de por medio. “Sabemos que la microbiota de la madre tiene influencia en la salud de las crías a través de la leche materna; de ese modo, el uso de antibióticos durante la lactancia también influye en las bacterias transferidas. Con ese antecedente, el experimento buscó identificar los cambios en el tránsito de la enfermedad de las crías cuando se disminuye la microbiota de la madre, incluyendo bacterias que, por alguna razón, podrían estar relacionadas con el alzhéimer, como es el caso de aquellas con lipopolisacáridos en su estructura”, señaló Corona Cervantes. Además, los investigadores realizaron pruebas conductuales en la progenie, así como el análisis de la presencia de la proteína tau y placas amiloides en distintas regiones de su hipocampo, las cuales están relacionadas con la muerte neuronal en la enfermedad de Alzheimer. Entre los resultados destacados de la investigación, sobresale el hecho de que las crías de las madres administradas con antibióticos no presentaron tantos síntomas de la enfermedad en etapas tempranas, o su presencia era más tardía. Además, tenían menos placas amiloides en el hipocampo, que es una de las características principales del alzhéimer, su comportamiento conductual fue más normal y se reconoció una mejor memoria. Sin embargo, la proteína tau estuvo tanto en el grupo control como en el experimental. De esa manera se vio que, al emplear antibióticos, se modificó la microbiota y favoreció la presencia de bacterias que producen precursores de neurotransmisores y moléculas protectoras como es el caso de las bacterias Lactobacillus, Klebsiella y Suterella, mejorando la condición neuroinflamatoria. Estos resultados confirman la relación de la microbiota con esta enfermedad neurodegenerativa. Aunque, a decir de la estudiante de doctorado del Cinvestav, solo es un “pequeño acercamiento” para mejorar condiciones de las personas con la enfermedad, ya que es necesario identificar metabolitos específicos capaces de emplearse como blancos terapéuticos o incrementar su producción a partir de probióticos específicos. Para Karina Corona Cervantes, lo más destacado del estudio es reconocer la importancia de la microbiota en diferentes estadios de salud, desde enfermedades metabólicas hasta las del tipo neurodegenerativas, por lo que recomendó seguir una dieta adecuada para mantener en buena condición a la microbiota y procurar el uso de antibióticos solo en casos necesarios.

Reportajes

Las “biorefinerías” podrían ser una buena opción al problema de los residuos sólidos urbanos

De acuerdo a la Semarnat, en el país se generan 53.1 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos al día, lo que representan 1.2 kilogramos en promedio por persona y Ciudad de México genera diariamente 13 mil toneladas de desechos, de las cuales 48 por ciento son domiciliarios, 26 comerciales, 14 de servicios y el resto de otro tipo; en general, los residuos sólidos sometidos a reciclaje son una pequeña proporción. “Un problema que enfrenta la sociedad es la gestión sustentable de los residuos orgánicos urbanos los cuales, mediante el uso de procesos innovadores como el empleo de biorrefinerías (BRF), pueden representar una gran oportunidad ante métodos como la incineración”, sostuvo Héctor Poggi Varaldo, investigador del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Cinvestav. Un método sostenible para atender el problema de los residuos sólidos urbanos es tratarlos mediante biorrefinerías de residuos orgánicos, instalaciones versátiles que emplean procesamientos de residuos orgánicos sostenibles y éticamente correctos, sobre todo en la generación de energía y en el aprovechamiento de una gama de bioproductos de valor agregado. Las biorrefinerías siguen el concepto de sostenibilidad auxiliadas por cuatro principios: de cascada, huella neutra de carbono, no conflicto con seguridad alimentaria y generación de bioproductos. En Cinvestav, el Grupo de Biotecnología Ambiental y Energías Renovables (GBAER) trabaja en el desarrollo de estas tecnologías innovadoras para el tratamiento de residuos orgánicos, basadas en esas directrices; además, acopla bioprocesos y procesos auxiliares como separación de la industria química (adsorción, destilación, extracción sólido-líquido), para generar diversos tipos de bioenergías y bioproductos de valor agregado. Las biorrefinerías que propone y ha desarrollado el GBAER pertenecen a la familia H-M-Z-S (en referencia a las iniciales de los principales productos de cada etapa): generan biohidrógeno, M metano, enzimas para la industria, y licores sacarificados; en otras etapas también pueden originar ácido succínico por bioelectrosíntesis y crear bionanopartículas con el uso de los licores sacarificados, es decir las biorrefinerías son plantas multiproceso y multiproducto. Alejandra Yáñez Vergara, miembro del GBAER y del Doctorado Transdisciplinario en Desarrollo Científico para la Sociedad del Cinvestav, comparó las sostenibilidades ambientales de dos tecnologías que procesan la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos (FORSU) en México: la biorrefinería que produce bioenergías, enzimas, ácidos orgánicos y bionanopartículas, con la incineración con recuperación de energía (IRE). Utilizó la técnica de Análisis del Ciclo de Vida y una unidad funcional de mil kilogramos de FORSU. Se evaluaron 18 categorías de impactos ambientales potenciales que comprendieron calentamiento global, consumo de agua, toxicidades humanas cancerígenas y no cancerígenas, sí como ecotoxicidades, entre otras. En ambas tecnologías predominaron cuatro impactos ambientales potenciales normalizados: ecotoxicidad marina, toxicidad humana cancerígena, toxicidad humana no cancerígena y ecotoxicidad en agua dulce. La suma de los 18 impactos ambientales se definió como índice alfa y resultaron 179.1 y 40.7 (persona*año)/UF para IRE y BRF, respectivamente. La clave para la interpretación radica en que a menor índice a, mayor es la sostenibilidad ambiental de la tecnología en cuestión; es decir, la BRF resultó 340 por ciento veces más sostenible que la incineración; además, la BRF produjo 33 por ciento más energía eléctrica neta que la IRE. Heidy Sierra Gachuz, también parte del GBAER, en su tesis de maestría comparó las sostenibilidades de la biorrefinería de residuos orgánicos propuesta por su grupo, que produce ácido succínico, entre otros bioproductos, y bioenergías con un relleno sanitario típico. La metodología fue similar al caso anterior y se comprobó que la biorrefinería resultó más sostenible que el relleno sanitario, por un factor de 7.2 veces. “El análisis de ciclo de vida y la evaluación de sostenibilidad ambiental con el índice a muestran que las biorrefinerías GBAER de residuos orgánicos urbanos son ​​más sostenibles ambientalmente que la IRE y la disposición en relleno sanitario en México. Es la primera vez que se han comparado cuantitativamente las sostenibilidades ambientales de biorrefinerías GBAER con las de tecnologías convencionales de disposición de residuos sólidos tomando como caso Ciudad de México”, señaló Héctor Poggi Varaldo.

Yucatán

La vegetación es clave para mejorar la habitabilidad de las zonas urbanas: CICY

Con el propósito de aumentar la habitabilidad y durabilidad de las viviendas de la población vulnerable de Mérida, Yucatán, un grupo de investigación de la Unidad de Materiales del Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY), lidera un proyecto que busca generar un diagnóstico útil para identificar las áreas de oportunidad para incrementar la habitabilidad en las zonas de atención prioritaria (ZAP) de la ciudad.   Lo anterior lo dio a conocer el Dr. Aarón Rivas Menchi, investigador por México-Conacyt, de la Unidad de Materiales del CICY, quien detalló que este trabajo contempla talleres y actividades con la población habitante de la ZAP, con el fin de conocer sus necesidades y percepciones en algunos aspectos relacionados a la habitabilidad.   Como parte de este proyecto de investigación: PROYECTO SEMILLA 10415-34 “Elaboración de un diagnóstico para aumentar la habitabilidad y durabilidad de las viviendas de la población vulnerable de Mérida, Yucatán”, se realizó en el CICY, el Taller sobre la valoración de la vegetación en la vivienda urbana. En dicha actividad, participaron habitantes de la zona periurbana de la ciudad de Mérida, quienes conocieron el impacto que tiene el arbolado y la vegetación para la mejora en habitabilidad de sus viviendas, además de los servicios ambientales que estos elementos proveen.   El taller fue coordinado por el Dr. Aarón Rivas Menchi, investigador por México-Conacyt, de la Unidad de Materiales del CICY; la Dra. Ivón Mercedes Ramírez Morillo, Directora de la Unidad de Recursos Naturales; el M. C. Isaí Olalde Estrada, Coordinador de Cultura, Recreación y Educación Ambiental; el Dr. Gerardo Carrillo Niquete, egresado del posgrado CICY; la M. en Arq. Publia Margarita Ángeles González y la Br. Aide Itzayana Sánchez Miranda, de la ENES-UNAM.   Es importante mencionar que en este proyecto participan además del CICY, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Mérida de la UNAM, el Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY) y el Ayuntamiento de Mérida, a través de la Dirección de Desarrollo Social

Yucatán

El CICY festeja el 43.° Aniversario de su fundación

Desde su fundación, el 16 de noviembre de 1979, el Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY), ha contribuido al desarrollo tecnológico, social y económico del país, promoviendo la generación de tecnologías innovadoras y su transferencia a los sectores productivo y social, prestando servicios especializados, procurando el beneficio a las comunidades y al ambiente. Además de impulsar la divulgación del conocimiento que genera con la sociedad y, al mismo tiempo, promover el cuidado de la naturaleza. Lo anterior lo dio a conocer el Dr. Pedro Iván González Chi, director general del CICY, quien explicó que, en sus inicios, el Centro trabajó en propuestas a la problemática que enfrentaba la producción del henequén en ese entonces y que, actualmente, ha evolucionado para atender áreas prioritarias como: agentes tóxicos y procesos contaminantes, materiales, agua, educación, energía y cambio climático, salud, sistemas socioecológicos, conservación de la biodiversidad, soberanía alimentaria y vivienda, entre otros. En materia de investigación, expuso que en el CICY colaboran 81 investigadores e investigadoras, todos adscritos al Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt (S.N.I.), quienes actualmente encabezan 41 proyectos científicos con financiamiento externo, de los cuales el 39% contribuyen a la solución de alguna de las demandas regionales. Detalló que algunos de los temas de incidencia son: hidrógeno verde, medicina tradicional maya, cultivos agroalimentarios (papaya, coco, chile habanero, piña, amaranto…), cambio climático, milpa maya, Tren Maya, sargazo, palma Jipi Japa, vivienda, calidad del agua, materiales poliméricos y su reciclado, por mencionar algunos. En cuanto a formación de recursos humanos, el CICY cuenta con 7 programas de posgrado que se encuentran en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt (en transición hacia el Sistema Nacional de Posgrados), de donde se han titulado, a la fecha, 1,066 maestros y doctores en ciencias. Al día cuenta con 267 estudiantes matriculados. El director general del CICY, señaló que, en materia de trasferencia de tecnología, el Centro ha generado una cartera de 35 proyectos tecnológicos, además de que en el último año, 5 nuevos proyectos presentaron declaración de invención algunos son: Proceso de obtención de harina de ramón, Sistema desmontable de disipador pasivo para paneles fotovoltaicos con aletas multiangulares de perfil discontinuo, Sistema agrobiotecnológico para la micropropagación y el establecimiento en campo de vitroplantas de piña. De igual forma, el CICY tiene 26 patentes concedidas en México y 6 en el extranjero, además en materia de vinculación, colabora con aliados estratégicos a nivel local, regional, nacional e internacional. También el CICY ha consolidado dos unidades productivas, una es la Biofábrica “Manuel L. Robert Díaz”, enfocada a la micropropagación de los cultivos de interés comercial como henequén, mezcal, banano, café y cocotero. La otra es la Unidad Productora de Semillas, orientada a la producción, el procesamiento y el manejo de semillas hortícolas particularmente, pero no específicamente, de chile habanero. Finalmente, González Chi resaltó lo importante que es para el CICY comunicar los resultados de sus proyectos con el propósito de que las y los habitantes de las zonas, conozcan los beneficios que la ciencia puede ofrecer a su entorno, su economía y al ambiente. En este rubro, destacó el programa de fomento a las vocaciones científicas Talento CICY, que ha impactado a la fecha a más de 2,300 jóvenes de secundaria y preparatoria en el país, mostrándoles la ciencia como una opción de carrera profesional.

Reportajes

Expertos trabajan en “protocolo alienígena” para cuando nos contacten los extraterrestres

l contacto extraterrestre forma parte de las fantasías recurrentes de la humanidad. Sin embargo, aunque todavía no hay pruebas de que haya otras razas inteligentes en el Universo, además de la nuestra, algunos científicos saben que hay que estar listos para el caso de que alguna hagamos contacto con una de ellas. Un grupo de expertos de la Universidad de St Andrews en Escocia quiere elaborar un plan sobre qué hacer si nos encontramos con extraterrestres en la Tierra. El proyecto es elaborar protocolos y planes realistas que se implementen en caso de recibir un mensaje o la visita de una civilización alienígena. Protocolos anteriores No es la primera vez que se tiene la idea de establecer protocolos de contacto: los primeros de ellos que se hicieron son los de la comunidad de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) en 1989, mismos que se revisaron ​​por última vez en 2010. Puedes leer más detalles en este enlace. “La ciencia ficción está repleta de exploraciones del impacto en la sociedad humana tras el descubrimiento e incluso encuentros con vida o inteligencia en otros lugares”, expuso John Elliott, investigador honorario de la Facultad de Informática. Pero debemos ir más allá de pensar en el impacto en la humanidad. Necesitamos coordinar nuestro conocimiento experto no solo para evaluar la evidencia sino también para considerar la respuesta social humana, a medida que avanza nuestra comprensión y se comunica lo que sabemos y lo que no sabemos. Y el momento de hacerlo es ahora”. En la actualidad existen procedimientos establecidos por las Naciones Unidas para hacer frente a la amenaza que suponen los impactos de asteroides en la Tierra, pero no existe nada similar para el caso de captar una señal proveniente de otro planeta o lugar del espacio. Preparando a la humanidad ante un contacto extraterrestre Este nuevo proyecto que lleva por nombre SETI Post-Detection Hub, tiene el objetivo de preparar a la humanidad para un eventual encuentro con otras civilizaciones. Por ello propone establecer mecanismos serios para tratar con visitantes de otras regiones del universo. Lo anterior consiste en que los científicos gestionarán todo el proceso de búsqueda de pruebas y confirmación de detecciones. Después analizarán e interpretarán los patrones lingüísticos de la posible respuesta. En el proceso intervendrán expertos en diversas áreas de ciencias y humanidades, así como con miembros de la comunidad SETI. Se coordinarán con expertos en políticas sobre descodificación de mensajes, análisis de datos, derecho espacial, desarrollo de regulaciones y estrategias de impacto social. El proyecto no ha hecho más que empezar, por lo que todavía no existen avances o detalles al respecto. El doctor John Elliott dijo: “¿Recibiremos alguna vez un mensaje de E.T.? No lo sabemos. Tampoco sabemos cuándo va a ocurrir. Pero sí sabemos que no podemos permitirnos el lujo de estar mal preparados -desde el punto de vista científico, social y político- para un acontecimiento que podría hacerse realidad tan pronto como mañana y que no podemos permitirnos gestionar mal.”

Reportajes

Científicos mexicanos identifican “biomarcador” que puede predecir casos de “Covid grave”

Durante los primeros meses de 2020, mientras en las redes sociales abundaban memes sobre cómo el país haría frente con remedios caseros a la covid-19, científicos y médicos analizaban los primeros casos de una de las enfermedades que más muertes ocasionaría por dos años consecutivos en México y gran parte del mundo. José Manuel Reyes Ruiz, graduado del Cinvestav, y sus colegas, Wendy Ramos Hernández y Marcos Del Rosario Trinidad, del Centro Médico Nacional “Adolfo Ruiz Cortines”, del IMSS, en Veracruz; en colaboración con Rosa María del Ángel, del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular de este Centro, fueron parte de esos investigadores que, desde los primeros meses de la pandemia hasta la fecha, han analizado tanto a nivel clínico como molecular el comportamiento del virus causante de la covid-19. Uno de sus últimos resultados fue la identificación de un nuevo biomarcador que contribuye a predecir el desarrollo de Covid-19 grave, y de esa manera brindan a los especialistas médicos y científicos mejores herramientas para hacer frente al padecimiento. La búsqueda de biomarcadores para muchas enfermedades se ha intensificado debido a que es una de las formas de identificar su progreso sin requerir gran cantidad de estudios ni ser tan invasivo. “Se deben entender (los biomarcadores) como moléculas generadas por el organismo durante el proceso de algún padecimiento, que ayudan a conocer sobre la evolución de la enfermedad en el paciente”, mencionó Rosa María del Ángel. En el caso de la identificación del nuevo biomarcador para Covid-19 grave, este se determinó a partir de un análisis de muestras de biometría hemática y química sanguínea obtenidas durante los meses de abril a julio de 2020 de 109 pacientes con covid-19 atendidos en el Centro Médico Nacional “Adolfo Ruiz Cortines”, del IMSS. Estos hallazgos, fueron recientemente publicados en la revista Scientific Reports Nature. De acuerdo con Wendy Ramos Hernández, las muestras se obtuvieron de las y los pacientes ingresados. “Observamos que las personas con un alto índice leuco-glucémico (el cociente del conteo de leucocitos y los niveles de glucosa en sangre) tenían mayores complicaciones, de esa manera decidimos determinar si este índice podría predecir la gravedad de la enfermedad por SARS-CoV-2”. Cabe destacar que la glucosa y los leucocitos se elevan como una respuesta metabólica a un proceso inflamatorio o infeccioso; así, en la selección de muestras se excluyeron a personas con antecedentes de enfermedades que modulen estas moléculas, a excepción de pacientes con diabetes, la cual es una condición con mayor riesgo ante Covid-19, por lo tanto, se incluyeron a personas con ese mal. “Algunas diferencias encontradas respecto a los grupos de pacientes no graves y graves fue que tanto los parámetros de glucosa como de leucocitos tenían discrepancias estadísticamente significativas; permitiéndonos determinar al índice leuco-glucémico como un biomarcador para el desarrollo de Covid-19 grave”, comentó por su parte José Manuel Reyes Ruiz. Según el egresado del Cinvestav, para llegar a esa conclusión se realizaron análisis de regresión logística para determinar que el índice leuco-glucémico, un marcador pronóstico para el desarrollo de complicaciones cardiovasculares, también es un factor de riesgo para Covid-19 grave. Además, la curva ROC (Receiver Operating Characteristic), la cual permite identificar la sensibilidad y especificidad de predictores, demostró que el índice leuco-glucémico tenía una sensibilidad de 77.77 por ciento y especificidad de 72.60; con un punto de corte óptimo de 1.764, el cuál indicaba que los pacientes con un índice leuco-glucémico por encima de 1.764 tenían alto riesgo de desarrollar covid-19 grave. Esos resultados sugieren que el índice leuco-glucémico es un buen biomarcador para la covid-19 grave, con especial énfasis en mujeres y pacientes diabéticos, el cual se suma a otras moléculas previamente identificadas como biomarcadores de la enfermedad. En ese sentido, Rosa María del Ángel enfatizó que, si bien la vacunación ha reducido considerablemente los daños generados por la infección, las variantes significan un nuevo reto. “Es necesario que la población, autoridades de salud y comunidad científica mantengan las acciones de cuidados e investigación hasta el decrecimiento constante de los casos”, consideró.