Yucatán

Realizarán Primer Congreso de Humanidades para vincular ciencia, identidad y saberes comunitarios

Del 23 al 25 de noviembre, especialistas, estudiantes, comunidades y sociedad participarán en ponencias, mesas de diálogo, talleres y actividades culturales sobre seis ejes vinculados con el desarrollo científico, tecnológico y social del estado.. Yucatán realizará del 23 al 25 de noviembre el Primer Congreso de Humanidades Yucatán 2026, un encuentro que reunirá conocimiento académico, saberes comunitarios, identidad, cultura e innovación para incorporar la reflexión humanística a las conversaciones sobre el desarrollo científico, tecnológico y social del estado. Las actividades tendrán como sede el Centro Cultural de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) e incluirán ponencias, mesas de diálogo, conversatorios, talleres, actividades culturales y espacios de vinculación, además de concursos de fotografía, video y cartel científico dirigidos a ampliar la participación de distintos sectores. La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Mirna Manzanilla Romero, destacó que la “H” de la Secihti representa una convicción: mientras la ciencia permite comprender fenómenos, la tecnología proporciona herramientas y la innovación transforma realidades, las humanidades ayudan a cuestionar para qué, por qué y para quién se desarrolla el conocimiento. “Hablamos de una reflexión interdisciplinaria que vincula a las humanidades con la ciencia, la tecnología y la innovación, al tiempo que reconoce la diversidad cultural y lingüística del sureste mexicano”, señaló Manzanilla Romero, quien agregó que el encuentro busca generar diálogo entre la academia, las juventudes, las comunidades originarias, las instituciones, las empresas y la sociedad civil. El programa se organizará en seis ejes. Ciencia Indígena abordará los saberes y la lengua maya; Territorio y Herencia Cultural se enfocará en patrimonio, memoria y derechos culturales; y Humanidades Digitales, Innovación Social y Ética Tecnológica analizará el impacto de herramientas como la inteligencia artificial y los procesos de democratización del conocimiento. A estos temas se sumarán Saberes bioculturales y cuidado de la tierra, con asuntos relacionados con el acuífero, la milpa, la soberanía alimentaria y la adaptación climática; Justicia y Paz, sobre equidad, prevención de violencias y cultura de paz; y Arte y Patrimonio Vivo, dedicado a las expresiones artísticas y culturales como medios de preservación y bienestar social. El Congreso es resultado de la colaboración entre la Secihti, la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), la UADY, el Parque Científico y Tecnológico de Yucatán (PCTY), el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (CentroGeo). La subsecretaria de Ciencia y Humanidades de la Secihti, María Josefina Ojeda Lizama, explicó que el Congreso parte de una premisa vinculada con el Renacimiento Maya: “el ser humano es el centro de nuestro proyecto”, por lo que las aportaciones de quienes preservan saberes comunitarios compartirán el mismo espacio de diálogo con las investigaciones académicas especializadas. La convocatoria para presentar ponencias y participar en los concursos de cartel científico, fotografía y video permanecerá abierta hasta el 5 de noviembre; las cartas de aceptación se enviarán a partir del 7 del mismo mes y el programa general se publicará el 17 de noviembre. Por su parte, el coordinador general del Sistema de Posgrado e Investigación de la UADY, Ramón Peniche Mena, destacó que las humanidades permiten comprender desafíos relacionados con el territorio, la cultura, la desigualdad, la violencia y las transformaciones tecnológicas, al ampliar las perspectivas desde las que se analiza la realidad social. “El encuentro busca ampliar la conversación y colocar a las humanidades en el lugar que les corresponde dentro de la construcción del conocimiento. Hablar de humanidades es hablar de quiénes somos, de cómo entendemos nuestro territorio y, sobre todo, de la sociedad que queremos construir”, concluyó. Las bases de los concursos, la convocatoria y la información adicional estarán disponibles en las redes sociales de la Secihti y en el micrositio ciencia.yucatan.gob.mx/congresohumanidades, donde también podrá consultarse posteriormente el programa general de actividades.

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Ciencia y saber comunitario se unen para mejorar la producción de maíz nativo en Peto

Un proyecto respaldado por la Secihti trabaja con 17 productores y cuatro variedades nativas mediante prácticas sustentables que buscan aumentar el rendimiento de la milpa y favorecer el autoconsumo. La combinación del conocimiento de productores con herramientas de investigación científica permite desarrollar nuevas prácticas para mejorar la producción de maíz nativo en las comisarías de San Dionisio y Dzonotchel, Peto, donde 17 personas participan en un proyecto orientado a elevar el rendimiento de la milpa y disponer de mayor cantidad de grano para el autoconsumo. Con respaldo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), el proyecto “Transferencia tecnológica para mejorar la producción de maíz nativo (Zea mays L.) ‘Naal Xoy’ en sistema milpa” está a cargo del docente de la Universidad Tecnológica del Mayab Efraín Castillo López y combina prácticas tradicionales con productos biorracionales para el control de plagas y bioinsumos enriquecidos con minerales para la fertilización. Castillo López explicó que la milpa funciona como un policultivo en el que conviven maíz, frijol o ibes, calabaza y raíces como yuca o camote, especies que pueden complementarse entre sí, ya que las leguminosas aportan nitrógeno al suelo mientras otras plantas proporcionan sombra y cobertura vegetal que ayudan a conservar sus condiciones. Uno de los principales retos es elevar el rendimiento del maíz de temporal, que se ubica alrededor de 800 kilogramos por hectárea, mientras que el consumo anual de una familia de cinco integrantes, considerando también las necesidades de animales y aves del solar, puede superar una tonelada, por lo que mejorar la productividad resulta relevante para el abasto familiar. Ante este panorama, la iniciativa trabaja con las variedades nativas Ts’íit bakal, Naal Xoy, Nal t’eel y Eh hu, cuya siembra ha disminuido con el paso del tiempo, e involucra directamente a los productores en talleres, fertilización, elaboración de insumos, instalación de trampas para monitorear el gusano cogollero y seguimiento del cultivo durante todo el proceso productivo. “En este proyecto, los productores son el agente central. Se involucran desde los talleres participativos y en las prácticas que estamos desarrollando: la fertilización, la elaboración de insumos y la elaboración de trampas para el monitoreo del gusano cogollero. También participan en el monitoreo y están activos durante todo el proceso productivo del cultivo”, indicó Castillo López. Por su parte, el productor de San Dionisio, Simón Carvajal Bolio, reconoció que el acompañamiento ya ha modificado algunas prácticas, entre ellas el manejo de fertilizantes orgánicos, la distribución de los cultivos y la conservación de la cobertura vegetal para mantener la humedad del suelo, en lugar de recurrir a la quema como se hacía anteriormente. “Antes estábamos acostumbrados a quemar; ahora ya no lo hacemos, porque, como dice el maestro, dejar la cobertura vegetal conserva la humedad. Eso nos beneficia mucho. Nuestros antepasados juntaban la caña y la quemaban; en esa parte el proyecto nos está ayudando”, relató. El aprendizaje, explicó Castillo López, ocurre en ambos sentidos: la experiencia comunitaria ayuda a identificar problemas y determinar qué tecnologías pueden ser útiles, mientras que la investigación aporta herramientas para medir resultados, comparar alternativas y mejorar las prácticas. Actualmente participan 17 productores y existe interés en incorporar a otros 25 integrantes de Sembrando Vida. “Considero que esta sinergia entre la Secihti, la Universidad y los productores forma un triángulo de gran importancia para lograr los resultados esperados de cualquier proyecto. Buscamos que el proyecto sirva para involucrar a las nuevas generaciones en las actividades de la milpa, ya que es un sistema de producción viable que nos permite obtener nuestros propios alimentos para el consumo anual”, finalizó Castillo López. Esta iniciativa forma parte de los 28 proyectos respaldados por la Secihti mediante el Programa para el Fortalecimiento al Conocimiento Científico, Tecnológico e Innovación, “Investigadoras e Investigadores por Yucatán”, que brinda apoyo económico y acompañamiento especializado a universidades y tecnológicos para desarrollar soluciones vinculadas con las necesidades de las comunidades.

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Renacimiento Maya conecta talento, tecnología y negocios para impulsar la innovación en Yucatán

La Secihti suscribe un convenio de colaboración con Área 71 y Canieti Sureste, y afianza su participación estratégica en tres encuentros que conectarán talento, negocios, emprendimiento y soluciones tecnológicas.. La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) firmó un convenio de colaboración con el Club de Innovación Área 71 y la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti) Sureste, para identificar las necesidades del estado, las empresas y la academia, así como generar soluciones que impulsen el crecimiento de Yucatán. El acuerdo busca conectar el conocimiento y el talento humano con las necesidades del sector productivo, por lo que se reflejará, en primera instancia, en una serie de encuentros que reunirán a empresas, especialistas, personas emprendedoras y representantes de distintos sectores: el Púrpura Summit, el Premio Futuro Posible y el Anadic Tech Day, actividades que contribuirán a fortalecer las conexiones dentro del ecosistema tecnológico estatal. Tras la firma del convenio, la titular de la dependencia, Mirna Manzanilla Romero, explicó que sumar capacidades y generar oportunidades para personas emprendedoras, startups, empresas y talento humano es fundamental para el Renacimiento Maya, ya que permite acercar a generadores de conocimiento con desarrolladores de tecnología y convertir las ideas en soluciones. Por su parte, la directora ejecutiva (CEO) de Área 71, Regina Garza Roche, agradeció la disposición para unir esfuerzos y destacó que la instancia a su cargo funciona como un punto de encuentro entre las empresas tecnológicas, la inversión y, en este caso, el Gobierno. En tanto, el presidente de Canieti Sureste, Alfonso Rebolledo Alcocer, señaló que este convenio permitirá identificar qué necesitan las empresas, el estado y la academia para impulsar la innovación y el desarrollo, así como generar condiciones para que la ciencia y los negocios se unan en la construcción de soluciones para Yucatán. Como parte del acuerdo, la Secihti participará como aliada estratégica en el Púrpura Summit, que se realizará el 6 y 7 de octubre en el Auditorio de Plaza La Isla Mérida, donde se abordará la aplicación empresarial de la inteligencia artificial (IA) en ámbitos como automatización, agentes de IA, ciberseguridad, gobernanza y transformación empresarial. El programa también contempla talleres y espacios de networking, con la participación de más de 25 ponentes y 50 empresas, entre quienes destaca Trip Hawkins, fundador de Electronic Arts. En esas mismas fechas y en el mismo recinto, se realizará el Anadic Tech Day, con la participación de al menos 10 fabricantes y distribuidores locales, quienes compartirán soluciones en IA, software, infraestructura digital y ciberseguridad, lo que permitirá ampliar los espacios de vinculación entre empresas, especialistas y actores del ecosistema tecnológico. A esta agenda se suma el Premio Estatal de Innovación y Nuevas Economías Futuro Posible 2026, organizado por Área 71, que busca identificar y visibilizar proyectos, startups y empresas en ámbitos socioambientales y tecnológicos. En este caso, los proyectos seleccionados podrán presentar sus propuestas ante un panel de especialistas y acceder a mentorías, financiamientos y servicios especializados.

Yucatán

Convoca Secihti al Concurso de Robótica 2026 para impulsar el talento tecnológico de Yucatán

Las inscripciones concluyen el 13 de septiembre y la competencia está dirigida a estudiantes de educación básica, media superior y superior, así como a profesionistas del estado. Estudiantes y personas profesionistas de Yucatán podrán poner a prueba su creatividad, innovación y talento en el Concurso de Robótica 2026, convocado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). A unos días del cierre del periodo de inscripciones, el próximo 13 de septiembre, la titular de la dependencia, Mirna Manzanilla Romero, invitó a escuelas de todos los niveles educativos y personas interesadas a participar en esta iniciativa, que busca acercar la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas desde edades tempranas, mediante retos de robótica y automatización. “El Renacimiento Maya que impulsa el Gobernador Joaquín Díaz Mena coloca al conocimiento, la innovación y la formación de talento como herramientas para ampliar las oportunidades de las nuevas generaciones e impulsar el desarrollo del estado. Esta convocatoria contribuye a la formación de talento humano y a la promoción de habilidades tecnológicas”, señaló. El concurso está dirigido a estudiantes de instituciones educativas públicas y privadas de Yucatán, desde educación básica hasta superior, en las categorías Robot Corredor, Robot Ratón, Seguidor de Línea, Robot de Tareas y Mini Sumo, cada una de acuerdo con el nivel educativo. Uno de sus objetivos centrales es que las y los participantes no solo compitan, sino que desarrollen sus propios prototipos y comprendan el proceso técnico detrás de cada proyecto. En esta novena edición, el certamen contempla además una categoría abierta denominada Fútbol CR, dirigida a personas originarias o residentes del estado, sin importar si son estudiantes o no. La convocatoria establece criterios de evaluación relacionados con innovación y creatividad, explicación de la estructura, funcionalidad, eficiencia y cumplimiento de las reglas de cada categoría. Las categorías incorporan retos acordes con diferentes edades y niveles de conocimiento. En educación básica, por ejemplo, Robot Corredor requiere construir un robot electromecánico y autónomo con materiales de uso cotidiano, reciclados o reutilizados, mientras que estudiantes de niveles superiores enfrentan desafíos como laberintos, seguimiento de líneas, combates de Mini Sumo y tareas automatizadas. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 13 de septiembre; las evaluaciones se realizarán el 29 y 30 de septiembre; las pruebas de pista, del 13 al 16 de octubre, y las competencias tendrán lugar los días 22 y 23 de octubre. En la edición 2025 participaron 167 robots y más de 250 estudiantes, por lo que para este año se espera una asistencia similar o superior. Más información sobre las inscripciones y las especificaciones técnicas de los prototipos está disponible en la página oficial de la Secihti Yucatán. También pueden comunicarse al 999 926 36 51, extensión 55430, o al correo [email protected].

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Aunque no lo parezca, los gatos sí extrañan a los humanos

Un gato puede pasar horas dormido, acicalándose, jugando por su cuenta o simplemente observando el mundo desde una ventana. A diferencia de un perro, quizá no corra desesperado hacia la puerta cuando su humano toma las llaves para salir de casa. Eso no significa que sea indiferente a su ausencia. Fausto Reyes Delgado, director médico y de desarrollo institucional del Hospital de Enseñanza Veterinario UNAM-Banfield, narró en entrevista su propia experiencia. En un tiempo viajaba con frecuencia los fines de semana para impartir pláticas y cursos. Su gata parecía no inmutarse cuando él salía: permanecía dormida en su cama, como si nada hubiera ocurrido. Sin embargo, por la tarde, cuando llegaba la hora habitual en la que él regresaba a casa, la situación cambiaba. “Ya estaba parada en la puerta, sentada viendo la puerta a ver a qué hora se abría, que yo llegara. Y cuando no me veía, empezaba a maullar y daba vueltas de un lado para otro”, recordó. Su esposa descubrió una manera de tranquilizarla: tomaba una de las playeras o el pijama del veterinario y se lo ponía a la gata. La felina se acostaba sobre la ropa y permanecía ahí hasta que Reyes Delgado regresaba. Cuando finalmente llegaba, la gata se acercaba para recibirlo y buscaba que la cargara. Después de un rato, parecía decirle: “Ya me saludaste, humano. Hasta aquí quiero”, cuenta el especialista entre risas. Esta escena ilustra una característica fundamental de los gatos: pueden desarrollar vínculos de apego con las personas, aunque su manera de expresarlos sea diferente a la de los perros. ¿Los gatos son realmente independientes? La respuesta, de acuerdo con el veterinario, es sí y no. Los gatos son animales más autosuficientes que los perros. Son cazadores y pueden desenvolverse de manera más independiente. De manera natural pueden acicalarse, explorar, descansar y buscar alimento por sí mismos. Esa característica se mantiene en los gatos domésticos, aunque la convivencia con los humanos ha modificado buena parte de su comportamiento. Por eso, si un perro no recibe su alimento, probablemente buscará insistentemente a su tutor para que se lo proporcione. Un gato, en cambio, puede desarrollar estrategias propias para resolver algunas situaciones. “Sí podemos decir que son más independientes, pero no podemos decir que son 100 por ciento independientes actualmente”, explicó Reyes Delgado. La diferencia se hace todavía más evidente cuando un gato vive exclusivamente dentro de una casa y depende de una persona para obtener alimento, agua, atención y otros recursos. Independientes, pero no indiferentes Uno de los mitos más extendidos es que los gatos no crean vínculos emocionales con sus humanos. Para el especialista, esto es incorrecto. Un gato puede acostumbrarse a una rutina y saber cuándo suele regresar la persona con la que tiene un vínculo estrecho. Cuando su humano se ausenta, puede buscarlo, vocalizar o permanecer cerca de los lugares por donde suele aparecer. También puede reconocer a las personas por su voz y por su olor. Y aunque la reacción no sea tan efusiva como la de un perro, existen gatos que reciben a sus humanos después de una ausencia: corren hacia ellos, vocalizan e incluso buscan sus caricias. “Sí lo tienen, pero no es una dependencia tan fuerte como la tiene un perro”, señaló. De hecho, la relación puede ser tan estrecha que los gatos incluso muestran preferencias entre los integrantes de una familia. ¿Cómo demuestra cariño un gato? Los gatos tienen maneras muy particulares de expresar confianza y afecto. Una de ellas es frotarse contra las personas. Al hacerlo, dejan su olor mediante glándulas ubicadas en diferentes partes de su cuerpo y, de alguna manera, las incorporan a su entorno familiar. También pueden lamer a su tutor, dormir junto a él o mostrarle el vientre. Este último comportamiento es especialmente significativo porque el abdomen es una zona vulnerable. Por ello, cuando un gato se recuesta boca arriba frente a una persona y permite que vea su vientre, puede estar mostrando un alto grado de confianza. Pero incluso en esos momentos el gato conserva su particular autonomía: puede aceptar caricias durante un rato y después decidir que ya fue suficiente. “A ellos les gusta decidir qué tanto amor le quieres dar. Ellos te limitan”. ¿Por qué algunos gatos son más sociables? La personalidad de cada gato depende de distintos factores, entre ellos la socialización temprana. Cuando un cachorro es separado muy pronto de su madre o crece sin contacto suficiente con otros animales y personas, estas experiencias pueden influir en su comportamiento y en la manera en que responde a distintas situaciones. En cambio, la convivencia temprana con otros animales puede favorecer la socialización. Incluso un perro y un gato que crecen juntos desde pequeños pueden convertirse en excelentes compañeros. También existen diferencias relacionadas con la genética, las experiencias y la selección de determinadas características en algunas razas. Ciertos gatos, por su temperamento y tolerancia al contacto humano, pueden participar en actividades o servicios asistidos con animales. Así que detrás de un gato que busca constantemente las caricias y otro que prefiere observar desde cierta distancia puede haber una combinación de genética, experiencias tempranas, socialización y personalidad individual. Un vínculo diferente Los gatos pueden ser independientes, territoriales, curiosos y capaces de entretenerse solos. Pero esas características no significan que carezcan de vínculos con las personas. Pueden reconocerlas por el olor y la voz, esperar su regreso, buscarlas cuando se ausentan, mostrar preferencias por determinados integrantes de la familia y expresar confianza mediante el contacto físico. Tal vez simplemente no lo hagan de la misma manera que un perro. Y quizá esa sea precisamente una de las características que hacen especial la convivencia con ellos: un gato no parece necesitarte todo el tiempo, pero cuando decide acercarse, es porque él eligió hacerlo.   REVISTA GLOBAL UNAM

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UADY investiga cómo la transformación de los ecosistemas modifica las relaciones entre especies

Estudio del CIR “Dr. Hideyo Noguchi” analiza vínculos entre vegetación, roedores, ácaros y virus Son diminutos, algunos prácticamente transparentes y pueden pasar toda su vida entre el pelo de un roedor. Otros se alimentan de su sangre y algunos simplemente lo utilizan como medio de transporte. Son los ácaros, organismos que forman parte de un complejo entramado natural que investigadores de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) estudian para comprender mejor su relación con los roedores, el ambiente y la posible circulación de ciertos virus. Estos avances fueron presentados durante el Seminario de Investigación en modalidad híbrida: “Efecto de un gradiente sucesional sobre la estructura de la interacción roedor-ácaro-Orthoflavivirus y la circulación viral”, a cargo del M. en C. David Abimael Núñez Corea, del Laboratorio de Arbovirología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” (CIR-UADY). El trabajo forma parte de su proyecto de doctorado y busca conocer cómo los cambios que experimenta la vegetación durante su recuperación pueden modificar la distribución de los roedores, las comunidades de ácaros asociadas a ellos y otros procesos que podrían influir en la circulación de virus del género Orthoflavivirus. La pregunta que está detrás de esta compleja investigación puede plantearse de una manera mucho más sencilla: ¿qué sucede con las relaciones entre animales, ácaros y virus cuando un ambiente se transforma o comienza a recuperar su vegetación? Para encontrar respuestas, Núñez Corea estudia parcelas que van desde asentamientos humanos y milpas activas hasta espacios que llevan más de 60 años en proceso de recuperación. Esto permite observar cómo, conforme cambia la vegetación, también pueden modificarse las especies que habitan esos lugares y las relaciones que mantienen entre ellas. “Las cronosecuencias nos permiten estudiar, no necesariamente a largo plazo, una región que tendríamos que estar monitoreando”, explicó al señalar que esta estrategia permite comparar simultáneamente ambientes que se encuentran en diferentes etapas de recuperación. Uno de los aspectos más curiosos de la investigación está precisamente en los ácaros. No todos mantienen la misma relación con los roedores. Algunos son ectoparásitos y se alimentan de su sangre; otros viven sobre ellos sin depender de ella para sobrevivir y existen incluso especies que utilizan al animal como una especie de “transporte”, fenómeno conocido como foresia. Los primeros muestreos ya han permitido observar estas diferentes relaciones. En uno de los roedores, por ejemplo, se encontró una gran concentración de pequeños ácaros adheridos al pelo cerca de las patas traseras y la cola. Núñez Corea explicó que podrían encontrarse miles de ejemplares en un solo animal, en este caso asociados a un mecanismo de transporte y no necesariamente de parasitismo. También se han encontrado garrapatas, ácaros trombicúlidos, pulgas y piojos asociados con distintas especies de roedores, hallazgos que requieren un minucioso trabajo de identificación para determinar exactamente las especies involucradas. ¿Qué tienen que ver los virus? Aquí aparece otra pieza del rompecabezas Los Orthoflavivirus constituyen un grupo de virus del que forman parte agentes de importancia médica. Sin embargo, mientras la investigación se ha concentrado ampliamente en virus asociados con mosquitos y garrapatas, todavía existen importantes vacíos de conocimiento sobre la posible participación de otros ácaros en estos ciclos. “Todo es más enfocado a dengue, todo es más enfocado a los mosquitos”, comentó Núñez Corea, quien destacó que existe una gran diversidad de ácaros que todavía son poco conocidos y estudiados. Precisamente por ello, el proyecto contempla analizar muestras de roedores y determinados ectoparásitos mediante técnicas moleculares y serológicas para buscar evidencia de Orthoflavivirus y estudiar si existen patrones relacionados con el tipo de ambiente, la temperatura, humedad y las temporadas de lluvia y sequía. Por ahora, esta parte de la investigación continúa en proceso. Se han obtenido 125 muestras correspondientes a 25 roedores, pero todavía falta realizar parte de los análisis para conocer los resultados relacionados directamente con la circulación viral. El estudio también está permitiendo conocer qué sucede con la vegetación Hasta ahora se han medido 770 ejemplares de plantas leñosas pertenecientes a aproximadamente 70 especies, lo que ayuda a construir una especie de fotografía de cada ambiente estudiado. Uno de los resultados preliminares más interesantes es que incluso las parcelas con entre 60 y 65 años de abandono todavía no alcanzan completamente las características consideradas propias de una selva madura. Núñez Corea señaló que existen trabajos donde se estima que algunas selvas pueden requerir entre 80 y 100 años para alcanzar ese grado de recuperación. La investigación continuará hasta abril de 2027, con muestreos durante las temporadas de lluvia y sequía, además del registro de temperatura y humedad en las diferentes parcelas. De esta manera, el Seminario de Investigación permitió acercar a la comunidad universitaria a un campo científico que pocas veces resulta visible, pero que puede aportar información valiosa para entender cómo la transformación de los ecosistemas modifica las relaciones entre la fauna, sus ectoparásitos y los microorganismos que circulan en el ambiente.

Yucatán

Amaranto, cultivo con potencial estratégico

El Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY), en colaboración con la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), invita a investigadores, docentes, estudiantes, productores, técnicos agrícolas, emprendedores y empresarios a participar en el 2.º Webinario “Amaranto: un alimento prehispánico con alto valor nutricional y creciente consumo”, que se realizará del 1 al 4 de septiembre de 2026 en modalidad virtual. Este encuentro internacional tiene como propósito fortalecer el intercambio de conocimientos entre los sectores académico, científico, productivo y empresarial para impulsar la revalorización del amaranto como un recurso estratégico para la salud, la seguridad alimentaria, la innovación agroindustrial y el desarrollo regional sostenible. Durante cuatro días, especialistas de Argentina, Colombia, Ecuador, México y Guatemala compartirán avances científicos, experiencias de campo, innovación tecnológica, cómics y casos de éxito relacionados con la biología, fisiología, diversidad genética y domesticación del amaranto, así como su valor nutricional, propiedades funcionales y aplicaciones en la alimentación humana. Asimismo, se abordarán aspectos agronómicos, manejo de cultivos, transformación del grano y la hoja, generación de valor agregado, comercialización e innovación tecnológica. El webinario busca consolidarse como un espacio de vinculación interdisciplinaria que integre el conocimiento científico, los saberes tradicionales y la experiencia productiva para fortalecer las cadenas de valor del amaranto en la región mesoamericana. Entre sus objetivos destaca promover la colaboración entre investigación, campo e industria, así como incentivar la participación de comunidades y grupos productivos en general y en particular de la zona maya de México y Guatemala. A través de este webinario, el CICY reafirma su compromiso con la generación y divulgación del conocimiento científico, así como con el fortalecimiento de alternativas productivas que favorezcan el bienestar social y el desarrollo regional. Las personas interesadas en asistir al evento podrán registrarse a través de la siguiente liga: https://forms.gle/1UodjKheSV5qKbE27 y el enlace para unirse a las charlas es la siguiente: https://teams.microsoft.com/meet/25558948682243?p=8tNWTljtOC1SZWBX9P

Reportajes

Investigan en Mérida, rutas para domesticar un alga con alto valor comercial

Aunque tengan características similares a las plantas que se encuentran en la tierra, como la fotosíntesis, las algas son organismos más complejos que dificultan no solo su control y manejo, sino también una posible explotación, a pesar de ser un recurso relativamente abundante. Si bien en la actualidad existen esfuerzos para la domesticación y explotación de diversas algas, principalmente por países asiáticos; en México, el Cinvestav Mérida ha dado importantes pasos para poder aprovechar una especie nativa de la Península de Yucatán que pueden emplearse en el sector alimenticio: la Eucheumatopsis isiformis. Conocida por los pobladores de la región también como “tzil”, por su consistencia viscosa, esta macroalga roja había pasado desapercibida en la Península de Yucatán debido a que esta zona se caracteriza más por el aprovechamiento de la pesca que por la explotación de algas. Sin embargo, al reconocerse como una especie rica en una sustancia de alto valor comercial llamada carragenina (con un mercado de mil 800 millones de dólares al año), se ha visto a la explotación de la Eucheumatopsis isiformis como una alternativa para los periodos de veda en la pesca. La carragenina es un aditivo natural de grado alimentario usada como emulsionante y gelificante en productos alimenticios, principalmente en productos proteicos, como yogures, embutidos y, recientemente, en leches vegetales. Daniel Robledo y Yolanda Freile Pelegrín, investigadores del Cinvestav Mérida, han estudiado por más de tres décadas la Eucheumatopsis isiformis y, aunque durante los primeros años hubo poco interés, recientemente el uso de las algas para consumo humano o su aprovechamiento en el mercado de cosméticos ha puesto de nuevo en boga su explotación y comercialización a nivel mundial, por lo que vislumbra un nicho de oportunidades para esta macroalga roja endémica de Yucatán. Al estudiar la Eucheumatopsis isiformis durante las diversas estaciones del año, el grupo de investigación del Cinvestav Mérida determinó que el rendimiento de carragenina se mantenía bastante alto, aproximando un 40 por ciento en peso seco, lo cual hace a esta alga de interés económico. Pero uno de los principales problemas en el cultivo de las algas a nivel mundial es la pérdida de variabilidad genética, lo que se traduce en menor rentabilidad, por lo que el reto para el caso del alga yucateca es mantener su alto rendimiento. Para hacer una explotación de esta alga, lo ideal es poder “cultivarla” en granjas marinas, por lo cual es preciso reproducirla de manera controlada y es ahí donde cobra relevancia el trabajo científico, ya que de manera natural el proceso en el que el alga suelta las esporas va de la mano con la cantidad de luz y temperatura del mar Caribe, lo cual no es posible replicar en granjas o en laboratorio. “Al ser imposible simular esas condiciones, propusimos emplear un compuesto llamado putrescina, que es una poliamina involucrada en la degradación proteica, pero que al incorporarla a ciertas concentraciones a un alga se podía inducir el proceso de maduración para generar la esporulación (generación de esporas) y reducir el tiempo de destete del alga que está en laboratorio para que la espora crezca rápidamente y sea trasladada al mar”, explicó Robledo Ramírez. Este paso es trascendental para iniciar la “domesticación” de la macroalga Eucheumatopsis isiformis, por lo que, a decir del investigador del Cinvestav Mérida, más adelante será necesario estudiar el organismo en condiciones de cultivo en el mar para identificar si mantiene el rendimiento de carragenina y entonces establecer la viabilidad de granjas de algas para su explotación.

Yucatán

Secihti y Ceneval certificarán habilidades para ampliar oportunidades académicas y laborales en Yucatán

El convenio permitirá ofrecer las microcredenciales Ceneval Certifica para acreditar competencias socioemocionales y desarrollar nuevas certificaciones en áreas de alta demanda tecnológica, como ciberseguridad e inteligencia artificial. Las y los yucatecos que cuenten con habilidades o competencias socioemocionales, como liderazgo y toma de decisiones, adquiridas en espacios educativos o durante su experiencia profesional, podrán certificarlas para acreditar sus capacidades y acceder a mejores oportunidades laborales. Mediante la firma de un convenio con el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Yucatán podrá ofrecer en el estado las microcredenciales denominadas Ceneval Certifica, que permitirán avalar competencias transversales o habilidades socioemocionales de las personas, sin importar su edad o experiencia previa. Las habilidades socioemocionales, también conocidas como “blandas”, comprenden rasgos de la personalidad, hábitos y capacidades que influyen en la manera en que las personas se relacionan, resuelven problemas y gestionan su trabajo, por lo que son útiles en distintas profesiones y sectores. Por su parte, las habilidades “duras” corresponden a conocimientos técnicos o prácticos específicos de una actividad o disciplina. Secihti Yucatán, con el apoyo del Ceneval, ofrecerá principalmente certificaciones en habilidades socioemocionales. Además, el convenio establece la colaboración entre ambas instancias para desarrollar nuevas certificaciones en habilidades técnicas o “duras”, en áreas de alta demanda tecnológica y transformación digital, como ciberseguridad e inteligencia artificial. La titular de la Secihti, Mirna Manzanilla Romero, indicó que el convenio permitirá tender un puente entre los conocimientos y habilidades de las personas y las oportunidades a las que pueden acceder, en un contexto de cambios acelerados en los saberes y el mundo laboral. “El Gobernador Joaquín Díaz Mena ha planteado una visión muy clara dentro del Renacimiento Maya: queremos que el desarrollo económico que está viviendo Yucatán se traduzca en prosperidad compartida, y para lograrlo necesitamos que las y los yucatecos cuenten con las capacidades necesarias para participar de las nuevas oportunidades que están llegando a nuestro estado”, sostuvo. Por su parte, la directora general del Ceneval, Carmen Enedina Rodríguez Armenta, reiteró la importancia de vincular la ciencia y la innovación con la educación y la economía, como elementos fundamentales para el desarrollo del país. “Sin duda, estas microcredenciales certifican el talento y también ayudan a crear mejores ciudadanos y seres humanos”, declaró. El acuerdo abre la posibilidad de reconocer formalmente competencias adquiridas tanto en espacios educativos como durante la trayectoria profesional, sin importar la edad o el área de especialidad previa de las personas, y facilitar su acceso a nuevas oportunidades de formación y empleo. La colaboración entre la Secihti y el Ceneval permitirá que más personas certifiquen habilidades y competencias con utilidad académica y laboral, además de desarrollar nuevas acreditaciones en áreas de alta demanda tecnológica y transformación digital.

Yucatán

Comunidades y juventudes de Dzitás crean banco comunitario de semillas nativas

La Casa de las Semillas “U Najil Ix’im” almacena variedades tradicionales de maíz, frijol y calabaza para resguardarlas de fenómenos climáticos y garantizar la seguridad alimentaria y la conservación del patrimonio biocultural de Yucatán. Productores, juventudes y organizaciones de Dzitás unieron esfuerzos para crear la Casa de las Semillas “U Najil Ix’im”, un banco comunitario destinado a conservar e intercambiar semillas nativas de maíz, frijol, calabaza y otras especies tradicionales de la milpa maya, con el propósito de protegerlas frente a sequías, pérdidas de cosechas y otros efectos del cambio climático. Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Yucatán destaca el valor científico y cultural de esta iniciativa comunitaria, que resguarda cerca de 10 variedades de semillas adaptadas durante generaciones a las condiciones de calor y sequía de la región. De acuerdo con integrantes del colectivo Chuk Je’el, representantes comunitarios, académicos y organizaciones civiles que colaboraron en la construcción y acondicionamiento del espacio, el objetivo es que las comunidades tengan lo necesario para recuperar sus siembras después de pérdidas o fenómenos climáticos extremos, una suerte de “seguro” ante desastres. La Casa de las Semillas “U Najil Ix’im” es resultado del trabajo conjunto del colectivo Chuk Je’el, la Comisaría Ejidal de Dzitás, la investigadora Elia María Ku Pech y la Fundación Heifer International México. El espacio es coordinado por Dominga Castillo, responsable del resguardo y funcionamiento del banco comunitario. Como parte del proyecto, la Fundación Heifer donó 120 kilogramos de semillas nativas y equipo especializado para su almacenamiento y conservación. Dzitás y Espita forman parte de los municipios incorporados recientemente a estas iniciativas comunitarias de conservación de semillas en la región oriente del estado. Elia María Ku Pech, investigadora de posdoctorado Secihti-Universidad de Oriente (UNO), explicó que el proyecto también incluirá talleres para productores y una milpa demostrativa donde se compartirán prácticas para conservar semillas y producir alimentos mediante métodos agroecológicos. Además del resguardo de semillas, la iniciativa busca fortalecer el relevo generacional en el campo mediante la participación de niñas, niños y juventudes, a través del intercambio de conocimientos entre las y los productores y nuevas generaciones. El comisario ejidal de Dzitás, Ramón Chan Herrera, comparó el funcionamiento del banco comunitario con una “alcancía” para enfrentar tiempos difíciles. “Hay que guardar semillas hoy para poder utilizarlas mañana cuando haya necesidad. Si llega un desastre natural y perdemos la cosecha, aquí podremos encontrar semillas para volver a empezar”, expresó. Por su parte, el productor Juan Tuz Sulub destacó el significado del proyecto para la comunidad. “Hoy los campesinos estamos de fiesta porque por primera vez se inaugura un banco de semillas en nuestro ejido. Dzitás fue un pueblo maicero y este espacio ayudará a recuperar nuestras semillas y nuestras siembras”, afirmó. El espacio también alberga un mural del artista Fernando Mex May, inspirado en el maíz como símbolo de origen, identidad y continuidad de las comunidades mayas. La obra refleja el propósito de este banco comunitario: conservar hoy las semillas que permitirán volver a sembrar mañana. Durante la inauguración estuvieron presentes el director de Divulgación Institucional y Difusión de la Ciencia de la Secihti, Christian Maldonado Lizarraga, y el director del Centro Estatal de Capacitación, Investigación y Difusión Humanística de Yucatán (Cecidhy), Villevaldo Pech Moo. Con acciones como esta, el Gobierno del Renacimiento Maya impulsa proyectos que articulan el conocimiento científico y los saberes tradicionales para fortalecer la conservación de la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible de las comunidades yucatecas.