Lo que comenzó como una inquietud por entender cómo funciona el mundo terminó por abrirle las puertas del escenario internacional. Fabricio Guillermo Echeverría Moreno, estudiante de la Escuela Preparatoria Uno de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), representará a México en la XXIX Olimpiada Iberoamericana de Física, que se llevará a cabo del 25 de septiembre al 2 de octubre en Brasil, y posteriormente participará en la Olimpiada Centroamericana y del Caribe de Física, en Honduras.
Para el joven universitario, este logro representa la culminación de años de estudio, disciplina y pasión por una ciencia que, asegura, transformó por completo su proyecto de vida.
“No pensé haber llegado tan lejos como para representar a México en una Olimpiada Internacional”, expresó Fabricio, quien reconoció que fue gracias al esfuerzo constante y al apoyo de sus compañeros y profesores que logró alcanzar esta meta.
Aunque muchos estudiantes consideran que las ciencias exactas son complicadas o poco atractivas, Fabricio tiene un mensaje claro para quienes aún dudan en acercarse a ellas.
“Es solo esfuerzo. Yo no soy un genio, ni nada. No pensé que llegaría. Solo estudié, estudié y estudié. La física es una ciencia muy bonita y además te permite hacer amigos, convivir y conocer a muchas personas”, afirmó.
Además del conocimiento académico, las olimpiadas científicas brindan experiencias que trascienden las aulas. Para Fabricio, esta será la primera ocasión en la que viajará fuera del país.
“Es muy emocionante y más que sea específicamente por la Olimpiada”, comentó el estudiante, quien encontró en la física no solo una oportunidad de desarrollo académico, sino también su vocación profesional. “Con la Olimpiada ya supe que quiero ser físico”, añadió.

Detrás de este logro existe también un importante trabajo de acompañamiento y formación docente. El profesor David Alejandro González Reyes, entrenador de la selección de Física de la Preparatoria Uno, destacó que despertar el interés por la ciencia implica mostrar a las y los estudiantes que esta se encuentra presente en todos los aspectos de la vida cotidiana.
“Cuando respiran, cuando comen, cuando observan las luces o escuchan un ruido, ahí está la ciencia. Comprender estos fenómenos es lo que despierta el interés de los jóvenes”, explicó el académico.
El profesor subrayó que la Preparatoria Uno cuenta con una sólida trayectoria en la formación de estudiantes destacados en competencias internacionales, obteniendo medallas y reconocimientos en países como Brasil, Suecia, Alemania y Japón.
Por su parte, el director de la Escuela Preparatoria Uno, Carlos Alberto Rosas Espadas, señaló que las olimpiadas académicas permiten a las y los jóvenes descubrir sus talentos y definir su futuro profesional.
“Cuando los estudiantes participan en estas competencias, muchas veces descubren su verdadera vocación. Las ciencias desarrollan el pensamiento y ayudan a comprender mejor el mundo en el que vivimos”, indicó.
Asimismo, destacó que el éxito de las y los estudiantes es resultado del trabajo conjunto entre docentes, autoridades, familias y la propia dedicación de los jóvenes.
La historia de Fabricio demuestra que la ciencia puede convertirse en un puente hacia nuevas experiencias, amistades y oportunidades alrededor del mundo. También es una invitación para que más jóvenes descubran que, con esfuerzo, curiosidad y perseverancia, los sueños pueden cruzar fronteras.
“Con puro esfuerzo puedes lograr grandes cosas”, concluyó Fabricio, estudiante de la preparatoria número Uno.

