El operativo del 16 de abril en la Sierra Tarahumara, donde se desmanteló un narcolaboratorio en Morelos, abrió una fuerte crisis política y de seguridad en Chihuahua.
La unidad especial encabezada por la fiscal Wendy Chávez confirmó la presencia de al menos cuatro agentes estadounidenses que habrían colaborado de forma extraoficial, viajando de civil, sin insignias y con acceso a instalaciones de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas.
En ese contexto, trascendió que el fiscal Guillermo Arturo Zuany Portillo presentó su renuncia al gobierno estatal, mientras personal administrativo comenzó los trámites de su baja, aunque no hay anuncio oficial de la FGE.
El caso también está ligado al accidente en el que murieron dos ciudadanos estadounidenses y dos mandos de la Agencia Estatal de Investigación, lo que ha intensificado las preguntas sobre quién autorizó esta colaboración y bajo qué condiciones.

