Yucatán

Destacan la presencia de mujeres en la ciencia en Yucatán

La participación de las mujeres en la ciencia se ha incrementado paulatinamente, logrando cada vez más espacios como inventoras, tecnólogas, profesoras investigadoras, estudiantes de posgrado, divulgadoras o líderes en proyectos científicos.   El Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY) realiza su aporte al fortalecimiento de la participación de las mujeres en la ciencia, especialmente en proyectos de impacto regional, nacional e incluso internacional. Actualmente el 41.6 por ciento de las científicas del CICY se encuentran liderando proyectos de investigación enfocados en la resolución de problemas como la conservación del medio ambiente, la atención de fenómenos como el sargazo o el COVID-19, seguridad alimentaria, conservación del patrimonio biocultural entre otros temas de alto impacto.   Las mujeres científicas del CICY que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) suman 38, de las cuales una es ingeniera, 9 son técnicas de investigación y 28 son investigadoras (en el CICY todas las mujeres con categoría de investigadoras están adscritas al SNI). El total de personal del CICY en el SNI es de 94, es decir, que las mujeres ocupan el 40.42 por ciento de estos espacios. En el ámbito de la innovación, las mujeres del CICY también han destacado, pues en el total de patentes del Centro (54), 61 por ciento de las participantes son mujeres, lo que significa 35 mujeres inventoras participando en 33 patentes. De hecho, del total de patentes 25 son lideradas por mujeres.   El CICY ha titulado a 477 mujeres de posgrado alcanzando el 46 por ciento del total de personas graduadas. Y este 2022 las mujeres estudiantes de posgrado predominan en el CICY, llegando al 73 por ciento. Además, actualmente 128 mujeres se encuentran vigentes en un programa de posgrado del CICY para el semestre 2022-I, lo que representa el 49 por ciento del total de la matrícula.   Y finalmente, y muy importante, la participación de niñas y jóvenes en actividades de fomento y divulgación de la ciencia ha incrementado, pues a través del programa de fomento a las vocaciones científicas Talento CICY, en 2021 participaron 648 niñas y jóvenes de distintas entidades del país, de un total de 1182 personas, es decir, el 54.82 por ciento son mujeres.

Yucatán

Destacan ventajas competitivas de plantas élite de henequén del CICY

Viable el aprovechamiento del henequén en Yucatán con plantas élite del CICY Yucatán posee una amplia cultura agrícola y experiencia en la producción del henequén, lo que sin duda le permitirá reposicionarse si la economía mundial de las fibras duras se fortalece y se echa mano de la ciencia y la innovación, esto lo dio a conocer Francisco Javier García Villalobos, director de Gestión Tecnológica del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY). El académico explicó que Yucatán cuenta con la Biofábrica, una unidad de producción especializada del CICY, con la capacidad de realizar biotecnología vegetal enfocada en el mejoramiento genético y la multiplicación acelerada in vitro de diferentes cultivos agrícolas que se han desarrollado en la institución desde hace varios años, tal es el caso del henequén. Detalló que esta estrategia ofrece a la agricultura grandes posibilidades para lograr un desarrollo más productivo y eficiente, ya que gracias a la micropropagación o propagación clonal, se hace posible la producción masiva y el mejoramiento genético de plantas. “Esta técnica es usada en la Biofábrica del CICY, por medio de los tejidos vegetales de una planta madre previamente seleccionada de acuerdo a sus características, ya que con la micropropagación se crearán nuevas plantas genéticamente idénticas, llamadas clones”. García Villalobos puntualizó que el mejoramiento genético, no se realiza a través de modificación genética. Es llamado de esta forma porque se realiza una búsqueda y selección de la planta con los mejores atributos para clonarla. “Los expertos sostienen que la micropropagación es uno de los métodos biotecnológicos más competitivos para la producción masiva de plantas de interés económico”, señaló. Asimismo, dijo que el trabajo de la Biofábrica está concentrado actualmente en la producción de vitroplantas de henequén, ya que este cultivo está volviendo a ganar importancia como la principal fuente productora de fibra natural en Yucatán Cabe destacar que las plantas producidas en el CICY son de alto valor genético, visualmente libres de plagas y tolerantes a enfermedades. Ventajas de las vitroplantas élite de henequén: Plantas de mayor tamaño en menor tiempo. Cultivos más productivos. Tolerantes a enfermedades. Adecuados para la exportación. Las anteriores, son algunas de las principales ventajas competitivas para las empresas y los productores. —

Mundo

China construyó una luna artificial que simula baja gravedad

China construyó una luna artificial que simula condiciones de baja gravedad para que los astronautas puedan practicar investigaciones lunares en la Tierra. El científico Li Ruilin, de la Universidad de Minería y Tecnología de China, informó que el centro de investigación lunar artificial pude hacer que la gravedad desaparezca en un efecto que puede durar tanto como se desee. De acuerdo con el medio South China Morning Post , la instalación podría proporcionar una investigación valiosa para las actividades de exploración lunar de China, según los científicos involucrados en el proyecto. Se espera que el simulador se lance oficialmente en los próximos meses. El centro está ubicado en la ciudad oriental de Xuzhou, en la provincia de Jiangsu. Li Ruilin aseguró que era el “primero de su tipo en el mundo” y que llevaría la simulación lunar a un nivel completamente nuevo. La luna artificial se encuentra en una cámara de vacío, aunque tiene solo 23.62 pulgadas (60 centímetros) de diámetro, comparados con las 2,158 millas (3.474,8 kilómetros) de la luna real. El paisaje está formado por rocas y polvo como los de la luna, y se sostiene por un campo magnético lo suficientemente fuerte como para hacer levitar objetos pequeños, incluyendo una castaña y una rana viva. “Algunos experimentos, como una prueba de impacto, toman solo unos segundos [en el simulador]”, explicó Li. El simulador también podría usarse para probar si la impresión 3D podría ser usada para construir estructuras, incluyendo aquellas aptas para la habitación humana, en la superficie de la luna. La idea surgió de un experimento que hacía levitar a una rana con un imán, realizado por el físico ruso Andrew Geim, que le valió el premio satírico Ig Nobel. China busca llegar a la Luna en 2030 China quiere llevar astronautas a la Luna para 2030 además de establecer una base de investigación lunar conjunta con Rusia. Asimismo, la NASA planea enviar astronautas de regreso a la Luna en 2024. Recientemente se dio a conocer que la sonda china Chang’e 5 halló la primera evidencia “in situ” de agua en la superficie de la Luna, comunicó un artículo publicado en la revista Science Advances por investigadores de la Academia China de las Ciencias (CAS, por sus siglas en inglés).

Reportajes

Estudian semillas con potencial para incrementar la saciedad y combatir la obesidad

La Organización Mundial de la Salud ha estimado que el continente americano tiene la mayor cantidad de población del mundo con sobrepeso (62.5 por ciento) y cerca de una tercera parte con obesidad. En torno a la situación actual con la covid-19, autoridades en el sector salud han mencionado que las personas con obesidad severa tienen más riesgo de hospitalización, cuidados intensivos, ventilación mecánica o incluso la muerte, debido a que la obesidad facilita el desarrollo de trastornos metabólicos como diabetes, enfermedades cardiovasculares y crónicas como accidentes cerebrovasculares, osteoartritis y algunos cánceres. Junto con el ejercicio y una dieta baja en azúcares y carbohidratos, las grasas saludables son algunos factores clave para prevenir la obesidad y el síndrome metabólico. Algunos compuestos bioactivos o nutracéuticos de semillas ancestrales se han relacionado con la pérdida de peso, como inhibidores de enzimas involucradas en la digestión y absorción de grasas, además de supresores del apetito. Por lo anterior, un grupo de investigación del Cinvestav Unidad Irapuato, encabezado por Octavio Paredes López, propuso identificar y estudiar algunos de los cultivos más antiguos distribuidos en forma global y con mayor potencial para incrementar la saciedad durante el consumo de alimentos. Estos seis cultivos, cuyas semillas tienen las propiedades señaladas, son la linaza, chía, comino negro, girasol, ajonjolí y calabaza. Estas semillas tienen compuestos bioactivos como los ácidos grasos, esteroles, compuestos fenólicos y fibra dietética que con su consumo frecuente han demostrado principalmente la capacidad de aumentar la saciedad, ayudando al control de la obesidad y consecuentemente a prevenir otros síndromes metabólicos. Un aspecto interesante es que, dentro de estos seis productos agroalimentarios funcionales seleccionados, dos de ellos son originarios de Mesoamérica (chía y calabaza). Recientemente, la revista científica Critical Reviews in Food Science and Nutrition, una de las más destacadas en el mundo en los temas de alimentos y nutrición, publicó un artículo de Octavio Paredes, abordando este estudio, bajo el título “Seeds from ancient food crops with the potential for antiobesity promotion”, donde brinda características de los cultivos de semillas antes mencionados para su implementación en la dieta alimenticia de las personas. “El documento sostiene como este tipo de semillas son fuentes naturales de ácido alfa-linolénico (ALA, X-3), fibra, proteínas de alto valor biológico y antioxidantes naturales, que han mostrado funciones biológicas como antiinflamatorio, anticancerígeno, antimicrobiano, antitrombótico y modulador de la saciedad” explicó Octavio Paredes. La linaza (Linum usitatissimum), se ha convertido en un atractivo alimento nutricional debido a su contenido alto de ALA, fibra dietética, secoisolariciresinol diglicósido (SDG, un antioxidante fitoestrogénico) y proteínas. Las semillas como la chía (Salvia hispánica) que libera mucílago (fibra soluble), la de girasol (Helianthus annuus), de sésamo (Sesamum indicum) y la de calabaza, poseen propiedades que podrían ayudar a mantener el control glucémico y la saciedad. Por tanto, su capacidad para mejorar el estrés oxidativo y la dislipidemia conduce a la reducción de las afecciones cardíacas en pacientes obesos. Todas estas semillas, provenientes de plantas de floración anual, se emplean como ingredientes alimenticios y botanas que reducen el apetito, ayudan a la digestión y aumentan la saciedad después de las comidas, son fuente rica de vitaminas y proteínas, bajas en carbohidratos; a diferencia del comino negro (Nigella sativa) que se utiliza comúnmente como especia, y que el extracto de su semilla ha demostrado su capacidad para aumentar la secreción de insulina e inducir proliferación de células B pancreáticas. Estos cultivos utilizados de diferentes formas desde tiempos ancestrales han sido ampliamente estudiados en las últimas décadas como fuente de compuestos bioactivos y agentes naturales para reducir los efectos secundarios de la obesidad y el sobrepeso; es decir, que su incorporación a la dieta habitual podría mejorar la calidad de vida.

Reportajes

Diseñan bioplástico a partir de residuos de cáscara de mango, jamaica y café tostado

En los últimos años ha ganado importancia el uso de residuos agrícolas como fuente potencial de fibra, debido a que se tratan de materiales abundantes, generalizados y fácilmente disponibles. Su implementación, además de proporcionar ventajas importantes como la reducción de los costos y una menor necesidad de la gestión de desechos, favorece el medio ambiente. Inspirados por esta práctica y la acumulación de plásticos convencionales a base de petróleo, un grupo multidisciplinario, donde participó Verónica Flores Casamayor, auxiliar del Cinvestav Unidad Querétaro, trabajó en el desarrollo de un plástico biodegradable derivado de residuos de agricultura y fuentes renovables, como el almidón, un polímero natural. Este material es el más utilizado en la fabricación de plásticos biodegradables por su renovabilidad, disponibilidad y bajo costo, debido a que se encuentra ampliamente distribuido en la naturaleza al ser el principal polisacárido de reserva energética en plantas; sin embargo, los plásticos a partir de almidón presentan tanto propiedades insatisfactorias como limitada estabilidad cuando son expuestos a la humedad, descomposición térmica a bajas temperaturas y menor resistencia a la deformación. La elaboración de un bioplástico a partir de almidón y residuos se presenta como una alternativa para contrarrestar el consumo de plásticos de un solo uso, tal es el caso de las cucharas pasteleras, y a la vez aprovechar las fibras de los desechos sin aparente valor económico. Para este fin, se evaluó el efecto de la adición de subproductos como cáscara de fruta y bagazo en las propiedades físicas (color, textura, morfología, actividad de agua y biodegradabilidad) de un bioplástico. “Se desarrollaron y caracterizaron bioplásticos de almidón, gelatina y glicerol en forma de cucharas (para alimentos sólidos) adicionadas con cáscara de mango, residuos de café tostado y cálices de jamaica cocidos, los cuales son ricos en fibras como celulosa, hemicelulosa y lignina”, indicó Flores Casamayor. En el estudio, publicado en la revista Biotecnia, se planteó que una buena adherencia entre el material de refuerzo (subproductos) y la matriz (almidón con gelatina) conduce a una interfaz resistente, provocando un aumento de su rendimiento mecánico, donde la adición de los subproductos incrementó al doble la resistencia de las cucharas evitando la fractura de los biopolímeros. A pesar de que el producto se ha considerado como una alternativa competente a las cucharas pasteleras elaboradas a base de petróleo, su capacidad de solubilización lo vuelve muy sensible a la humedad; es decir, si la cuchara entra en contacto prolongado con agua, se generan interacciones entre los componentes del biopolímero y el líquido, lo que ocasiona que el producto comience a perder sus características originales. Es importante señalar que esta condición favorece la descomposición natural y no contaminante de la cuchara por la acción de agentes biológicos. Los resultados publicados en el artículo han reportado que la adición de fibras naturales influye positivamente en la tasa de biodegradación debido a que actúan como canales que facilitan la entrada microbiana en la matriz polimérica. En cuanto a su aspecto físico, tras 48 horas de ser desechadas en tierra húmeda se observó un cambio de forma, un deterioro visual del color y de las propiedades mecánicas de los bioplásticos, independientemente del subproducto utilizado para su elaboración. Después de 120 horas, la manipulación e identificación de los bioplásticos no fue posible debido a su fragmentación, hinchazón y pegajosidad. Por lo tanto, se considera que la permanencia de este producto en el ambiente no excederá una semana. Se pretende que esta alternativa se extienda a otros materiales de un solo uso como platos y a la creación de macetas desechables empleadas para la venta y transportación que, al adaptarse a su nuevo lugar, puedan desintegrarse en la tierra. En el trabajo también participaron Gerónimo Arámbula Villa, investigador del Cinvestav Unidad Querétaro así como Ricardo Salazar López, Yanik I. Maldonado Astudillo y Javier Jiménez Hernández, investigadores de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro).