Reportajes

Capibara: el roedor gigante que conquista corazones

En los últimos años, se han convertido en uno de los animales más emblemáticos y queridos de Sudamérica. Su carácter pacífico, su naturaleza amigable y su apariencia tierna y simpática han contribuido a que este fenómeno trascienda fronteras. Conocido científicamente como Hydrochoerus hydrochaeris, el capibara es el roedor más grande del mundo. Su notoriedad ha llegado a tal punto que hoy en día inspira productos comerciales, festivales en su honor y una infinidad de publicaciones en redes sociales que destacan su temperamento tranquilo y su peculiar estilo de vida. Pero ¿qué tanto sabemos realmente sobre este fascinante animal? ¿Es tan pacífico como lo pintan en internet? ¿Sabías que pasa gran parte de su vida en el agua o que sus dientes nunca dejan de crecer? Estas y otras curiosidades nos invitan a adentrarnos en el mundo de este singular roedor. Para conocer más a fondo al capibara, UNAM Global conversó con el maestro Itzcóatl Maldonado Reséndiz, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. El experto explicó que el capibara pertenece a la familia de los caviomorfos, lo que lo convierte en pariente cercano de los conejillos de indias, los cuyos y las chinchillas. “Los caviomorfos se caracterizan por tener cuerpos compactos, algo rechonchos, con miembros cortos y una cola pequeña. Su apariencia es totalmente opuesta a la de ratas y ratones, lo que genera una simpatía inmediata en las personas”, señaló Maldonado Reséndiz. Estos animales, en su vida adulta, alcanzan longitudes de entre 1 y 1.3 metros, con un peso aproximado de 79 kg, siendo las hembras generalmente más ligeras. Su pelaje, largo y grueso, les permite mantener su temperatura corporal, desplazarse con facilidad en el agua e incluso mantener su piel seca cuando están sumergidos. Sus patas anteriores poseen cuatro dedos, mientras que las posteriores tienen tres; estas últimas están unidas por membranas, lo que les da una apariencia estrellada. Gracias a estas características, gran parte de su vida transcurre en cuerpos de agua, ya que no solo pueden nadar, sino también bucear. Los capibaras tienen un apetito voraz y se alimentan principalmente de vegetales ricos en fibra. Para satisfacer sus necesidades, deben consumir entre 2.7 y 3.6 kilogramos de alimento al día, lo que los lleva a dedicar gran parte de su tiempo a esta actividad. Dado que su dieta es rica en fibra vegetal, sus dientes están en constante uso para triturar los alimentos en pequeñas partículas antes de deglutirlos. Este desgaste continuo provoca un notable roce y erosión, pero, además, sus piezas dentales nunca dejan de crecer. Al igual que algunas especies de conejos y liebres, los capibaras consumen su propio excremento. En biología, esta práctica se conoce como coprofagia y es relativamente común en el reino animal. De acuerdo con el experto de la FMVZ, los capibaras realizan esta acción porque sus primeras deposiciones son fermentadas por bacterias especiales en el ciego (una parte del intestino grueso encargada de ayudar en la digestión). Estos excrementos fermentados son ricos en nutrientes y celulosa, por lo que estos caviomorfos los consumen nuevamente para aprovechar mejor los nutrientes. ¿Amigo de todos? Debido al hábitat en el que vive, el capibara ha sido fotografiado compartiendo espacio con tortugas, monos e incluso con sus depredadores naturales, como los cocodrilos. Esto ha contribuido a su fama de ser “el amigo de todos los animales”. Si bien es una especie social, es importante precisar que, cuando es necesario, puede volverse agresivo. Los capibaras viven en grupos conformados por una pareja con sus crías o en comunidades más grandes de ejemplares adultos, en donde el macho alfa se define mediante peleas que pueden causar graves lesiones o incluso la muerte. El tamaño del grupo varía entre seis y veinte individuos; en casos poco comunes se pueden encontrar capibaras solitarios, casi siempre machos adultos. Normalmente, una pareja tiene camadas de dos o tres crías (aunque en ocasiones pueden ser más), y el periodo de gestación es relativamente largo, con una duración aproximada de entre 100 y 130 días. Al nacer, las crías son precociales, lo que significa que llegan al mundo con un grado de desarrollo que les permite moverse de forma independiente y, por tanto, requieren menos cuidados. Al vivir en comunidad, el capibara tiene una gran facilidad para convivir con otros animales. No obstante, a pesar de su cercanía con diversas especies, son presa de cocodrilos —especialmente en su etapa juvenil— y de felinos. Sin embargo, su depredador más importante es el ser humano, ya que los capibaras son cazados con fines alimenticios y por el uso de su piel con propósitos comerciales. Ya sea por razones de reproducción, para advertir sobre un peligro o con el fin de defender su territorio, el capibara tiene altamente desarrollados el sentido del oído y el del olfato. Además, cuenta con un sistema de vocalizaciones que le permite comunicarse eficazmente. Tanto su agudo oído como sus vocalizaciones le ayudan a detectar peligros, especialmente la presencia de depredadores. Los sonidos que emiten son más frecuentes en ejemplares jóvenes y pueden manifestarse en forma de gruñidos, relinchos, ladridos de alarma y silbidos. El sentido del olfato, por otra parte, le sirve para encontrar hembras durante la época de apareamiento, reconocer a los miembros de su grupo y detectar la presencia de intrusos. ¡No son animales de compañía! Debido a su popularidad y apariencia dócil, ha surgido la idea de que los capibaras pueden ser buenos animales de compañía. Sin embargo, Maldonado Reséndiz descarta esa posibilidad, pues explica que son animales muy complejos, con necesidades sociales y medioambientales específicas. Por otro lado, en algunos países es ilegal poseer uno sin un permiso especial, ya que su comercialización contribuye al tráfico de fauna y puede afectar a las poblaciones silvestres. ¿Dónde verlos en México? Como los capibaras no forman parte de la fauna mexicana, el especialista universitario indicó que podemos observar a estos roedores en zoológicos como el de Chapultepec y el de San Juan de Aragón, así como en algunos acuarios y parques ecológicos. En Mérida,

Yucatán

Desarrollan dos nuevas variedades de Chile Habanero en Yucatán

Con el propósito de fortalecer la cadena productiva del chile habanero mediante la colaboración entre la ciencia y el sector agrícola, el Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY) anunció el lanzamiento de dos nuevas variedades de semillas de Chile Habanero: Mayan K’iin® y Mayan Chac®, estas nuevas variedades permitirán a las personas productoras disponer de frutos de alta calidad de manera continua, generando beneficios económicos y sociales para sus familias y comunidades. Lo anterior lo dio a conocer la investigadora de la Unidad de Biología Integrativa del CICY, Dra. Nancy Santana Buzzy, quien lidera este proyecto. Explicó que estas innovadoras variedades, desarrolladas por la Unidad Productora de Semillas (UPS) del CICY, ofrecen ventajas competitivas en comparación con las opciones disponibles en el mercado, como una mayor tolerancia a plagas y enfermedades, mejor rendimiento en campo y características mejoradas en sabor, olor y pungencia. Detalló que las dos nuevas variedades del CICY están registradas ante el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) y, particularmente, la variedad Mayan K’iin® cuenta con título de obtentor. Estas nuevas variedades coadyuvan a la resolución de problemáticas que enfrentan las y los productores de chile habanero, como la falta de acceso a semillas de calidad, la variabilidad en la producción y la ausencia de estrategias para garantizar la comercialización continua. Además, aborda las demandas del mercado por chiles habaneros con características tradicionales como su aroma intenso, sabor característico y pungencia distintiva. Estas nuevas incorporaciones amplían la oferta de la Unidad Productora de Semillas, que ahora incluye cuatro variedades registradas de chile habanero: Mayan Ba’alché®, Kisín® (también con título de obtentor), Mayan K’iin® y Mayan Chac®. Con esta diversidad, se busca cumplir con los estándares de calidad que abren oportunidades de comercialización local, nacional e internacional. Este trabajo realizado en CICY busca incidir en diversos ámbitos: uno es contribuir en la mejora de la calidad de vida de las y los productores, promoviendo prácticas sostenibles y tecnologías innovadoras; así como facilitar el acceso de tecnologías e innovación a las comunidades; fomentar el comercio justo y la seguridad alimentaria; y fortalecer el tejido social y la preservación de conocimientos tradicionales. Cabe destacar que estas nuevas variedades fueron probadas con éxito en campo a través de diversas asociaciones civiles enclavadas en los municipios de Chemax y Temozón, con la colaboración de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Así mismo, vale la pena mencionar que derivado del trabajo colaborativo entre diversos sectores como lo son el sector social (productores y productoras), sector gubernamental (Conagua) y sector científico-académico (CICY), se ha impulsado una estrategia con resultados palpables que se ven reflejados en un alto impacto social, económico y ambiental en las comunidades que han formado parte de estas acciones de colaboración.

Mundo

Descubren 40 nuevos fósiles de reptil volador en el yacimiento El Pozo de El Castellar

Zaragoza (EFE).- La última campaña de excavación realizada en el yacimiento El Pozo de El Castellar (Teruel) ha descubierto más de 40 fósiles de reptil volador, un hallazgo «excepcional», según la Fundación Dinópolis, debido a la extrema fragilidad de los huesos de los pterosaurios, lo que dificulta enormemente su preservación. Los restos, encontrados en una pequeña área del yacimiento, incluyen tanto elementos del esqueleto axial (vértebras) como del apendicular, principalmente falanges alares. Según ha informado la Fundación Dinópolis, el registro fósil de este grupo de animales es muy escaso en el Jurásico de la península ibérica. Nueva información sobre los ecosistemasEl pterosaurio de El Pozo probablemente convivió con dinosaurios como el saurópodo Turiasaurus, el estegosaurio Dacentrurus y el ornitópodo Oblitosaurus, entre otros, por lo que su estudio aportará nueva información sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia hace aproximadamente 150-145 millones de años. El hallazgo se ha dado a conocer en coincidencia con la nueva actividad educativa ‘Open dino Teruel‘ realizada en este yacimiento, cuya riqueza paleontológica hace de él uno de los más importantes del Jurásico Superior en la Península Ibérica y de Europa. Situado en rocas calizas del Jurásico Superior, El Pozo era conocido científicamente por la presencia de algunas huellas de grandes dinosaurios saurópodos y por las huellas de pequeños dinosaurios ornitópodos y también fitófagos. Sin embargo, en las actuaciones paleontológicas realizadas desde el segundo semestre de 2021 y hasta la actualidad se han excavado casi 900 nuevas icnitas, por lo que el total de huellas de dinosaurios en El Pozo es en torno a las 1.000. El Pozo es uno de los 87 yacimientos con fósiles de dinosaurios (huesos o icnitas) inventariados en El Castellar, uno de los municipios con más huellas de dinosaurios de España y el que más del Jurásico Superior

Yucatán

UADY presenta proyecto para la protección de cenotes

La Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) recibió la visita de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Dra. Alicia Bárcena Ibarra, a quien se le presentó el proyecto “Estrategia integral para el saneamiento y protección de los cenotes en Yucatán”, desarrollado por la Dra. Diana Cabañas Vargas y la Mtra. Mariana Martín López, docentes-investigadoras de la Facultad de Ingeniería Química. Durante la exposición, las investigadoras destacaron que el agua subterránea es la principal fuente de abastecimiento en Yucatán. Sin embargo, debido a la naturaleza calcárea del suelo, el agua se filtra rápidamente a través de fracturas y fisuras, lo que la hace altamente vulnerable a la contaminación. “Estamos en una zona privilegiada por la disponibilidad de agua, pero las características del suelo hacen que se contamine fácilmente. Los cenotes son puertas abiertas que conectan directamente a los pobladores con los cuerpos de agua subterránea”, señalaron. Se estima que en Yucatán existen entre 7,000 y 8,000 cenotes, aunque hasta la fecha la Secretaría de Desarrollo Sustentable ha registrado solo alrededor de 3,000. Ante este panorama, las académicas subrayaron la urgente necesidad de sanear los cenotes contaminados y, al mismo tiempo, impulsar acciones y políticas públicas que aseguren su conservación a largo plazo. El proyecto presentado propone un enfoque estructurado en cinco fases: Identificación de los cenotes a intervenir; caracterización de los cuerpos de agua seleccionados; detección de fuentes potenciales de contaminación; trabajo comunitario, involucrando a pobladores y sectores industriales; y monitoreo continuo para prevenir la recontaminación. “Un programa de saneamiento no termina cuando un cenote es limpiado. Es esencial mantener un monitoreo sistemático que permita detectar riesgos a tiempo y establecer medidas de prevención”, enfatizaron. Asimismo, subrayaron que es fundamental establecer lineamientos claros para las actividades que afecten la calidad del agua en los cenotes. Destacaron la necesidad de establecer normativas que regulen estas actividades, y se fomenten buenas practicas y se garantice la protección de los cenotes a largo plazo. Al cierre del evento, el rector de la UADY, Carlos Alberto Estrada Pinto, resaltó el papel fundamental del trabajo académico en la Universidad y reiteró el compromiso institucional con la innovación y el desarrollo de proyectos de impacto social y ambiental. “Estas iniciativas no solo buscan preservar los cenotes mediante un diagnóstico preciso y acciones de saneamiento, sino que también generan conocimiento para el diseño de políticas públicas que garanticen su conservación a largo plazo”, concluyó.

Yucatán

Invitan a disfrutar de “Tiempo de Ciencia UADY” en la FILEY 2025

El Dr. Ramón Peniche Mena, coordinador general del Sistema de Posgrado e Investigación de la UADY, destacó que esta iniciativa tiene como objetivo acercar la ciencia a niñas, niños, jóvenes y adultos mediante actividades dinámicas e interactivas. “Este año acompañamos STEM con Tiempo de Ciencia, aprovechando que la temática de la FILEY es Tiempo de leer. Convocamos a grupos de divulgación de jóvenes y profesores de nuestra Universidad para que dediquen un rato a compartir ciencia con el público. Hemos tenido una respuesta increíble”, explicó. El stand ofrece una programación variada que incluye demostraciones tecnológicas, teatro guiñol, experimentos científicos y talleres prácticos. Además, se han diseñado actividades específicas para diferentes públicos: Entre semana, las dinámicas están enfocadas en educación básica, con actividades lúdicas y de aprendizaje para niños. Durante los fines de semana y por las tardes, se incorporan experiencias dirigidas a jóvenes y adultos, con contenido más especializado. Para conocer la programación diaria, las personas interesadas pueden consultar las redes sociales de Tiempo de Ciencia UADY en Facebook, YouTube, Instagram, Twitter y TikTok, así como las plataformas institucionales de la Universidad. Finalmente, Peniche Mena resaltó que esta actividad marca el inicio de un proyecto más amplio de divulgación científica, que incluirá la producción de cápsulas científicas para redes sociales y visitas a escuelas, con el objetivo de incentivar el interés por la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). El stand Tiempo de Ciencia UADY estará disponible en la FILEY del 22 al 30 de marzo, en horario de 10:00 a 20:00 horas. ¡No pierdas la oportunidad de acercarte a la ciencia de una manera divertida e interactiva!

Reportajes

¿Por qué no podemos resistirnos a un chisme? La ciencia te lo explica

Cuando surgieron los primeros grupos humanos primitivos, antes de la escritura y los registros formales, la mejor forma de saber quién era el cazador más valiente y eficaz, o el hombre que podía proteger mejor a la comunidad, era a través de los rumores. Básicamente, los primeros Homo sapiens andaban “chismeando” sobre quién era buen cazador o un tramposo y, con base en ello, elegían a sus líderes. En cierto modo, el chisme ayudó a construir sociedades más grandes y organizadas. Por ello, tuvo una gran importancia en la evolución del Homo sapiens; así lo explica Yuval Noah Harari en su libro Sapiens: de animales a dioses, recordó Herminia Pasantes, investigadora emérita del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. De acuerdo con el Diccionario de la lengua española de la RAE, el chisme es una noticia verdadera o falsa, o un comentario con el que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguien. Para Herminia Pasantes, se trata, en efecto, de una noticia, verdadera o falsa, que puede interesar a mucha gente. Sin embargo, cada cerebro es único y, por ello, cada persona lo recibe de manera distinta, de acuerdo con las experiencias que ha vivido desde su nacimiento. Entonces, ¿qué ocurre en el cerebro de cada individuo frente a un chisme? Paso a paso en el cerebro De acuerdo con Herminia Pasantes, si un chisme es escuchado, se recibe a través del oído y es procesado en la corteza auditiva del lóbulo temporal. Si es leído, la información ingresa por la retina y se analiza en la corteza visual del lóbulo occipital. Independientemente de su origen, cuando la información se expresa en palabras, intervienen diversas áreas del cerebro, como el área de Broca, en la corteza frontal del hemisferio izquierdo, responsable de la producción del lenguaje, y el área de Wernicke, en el lóbulo temporal, que facilita su comprensión. Después viene la reacción. Si el contenido es frívolo o irrelevante, puede simplemente generar gusto o alegría al recibirlo. Este fenómeno ocurre en el cerebro dentro del “circuito de recompensa”, encargado de procesar todas las percepciones de felicidad, placer y alegría. Este circuito está compuesto por dos áreas neuronales: el núcleo accumbens y el área tegmental ventral. “Aunque el núcleo accumbens es del tamaño de un frijol, en él se experimenta toda la felicidad que puedas imaginar, ya sea por la comida, el sexo, el amor, las drogas o incluso los videojuegos”, explicó Pasantes. Desde luego, también el chisme, si genera placer, activa esta región. La activación del núcleo accumbens, ya sea directamente o a través de la estimulación del área tegmental ventral, provoca la liberación de dopamina y serotonina, neurotransmisores asociados a la alegría. Cuanta más dopamina se libera, mayor es la sensación de placer. Por ejemplo, si se establece como referencia un nivel de 100 en la liberación de dopamina en una situación normal, el placer generado por la comida lo eleva a 150, los videojuegos a 175, el sexo a 200 y drogas como las anfetaminas pueden dispararlo hasta 1,000-1,300, lo que explica su alto potencial adictivo. Podríamos intentar cuantificar el impacto del chisme en este circuito, pero mucho depende de lo “jugoso” que sea para cada persona y de cuánta alegría le produzca, explicó la investigadora. El núcleo accumbens y el área tegmental ventral están interconectados y, a su vez, mantienen importantes conexiones con la corteza prefrontal. Es en esta última, ubicada en el lóbulo frontal y en la corteza cingulada, donde se hacen conscientes todas las emociones, se realiza un análisis integral, se emite un juicio de valor y se planifican las acciones a tomar en respuesta a ellas. Lo mismo ocurre con la percepción consciente del chisme. Si el chisme genera sentimientos negativos, como ira, furia, agresividad o miedo, interviene la amígdala cerebral, estructura encargada de procesar las emociones negativas. Existen dos amígdalas, una en cada hemisferio del cerebro, y ambas se conectan con la corteza prefrontal para hacer consciente al individuo de la carga emocional que ha experimentado. Cuando el chisme es sobre uno mismo ¿Cómo reacciona una persona ante un chisme sobre sí misma? Aquí entra en juego el hipocampo, que funciona como almacén de la memoria y proporciona información previa a la corteza prefrontal, donde se integra la evaluación cognitiva del chisme. Para Herminia Pasantes, la corteza prefrontal es fascinante porque es la región donde “pensamos, tomamos decisiones y procesamos racionalmente cualquier información”. También alberga las neuronas relacionadas con la percepción del riesgo y el control de los impulsos, lo que resulta clave en la gestión de un chisme. UNAM GLOBAL

Deportes

Curso Actualización en Ciencias Aplicadas al Deporte

Con temas como Psicología del Deporte, Entrenamiento Deportivo, peso, rendimiento, nutrición y tratamiento de lesiones, entre otros, se llevó a cabo el curso de Actualización Deportiva, impartido por especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Esta capacitación, realizada en el Auditorio Manuel Cepeda Peraza del Centro Cultural Universitario, contó con la participación de más de 200 personas entrenadoras, personal técnico y operativo del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY), quienes asistieron como parte de su proceso de formación continua. Durante la ceremonia de inauguración, el secretario de Rectoría, Javier Herrera Aussin, destacó la importancia de fomentar el deporte tanto dentro de la comunidad universitaria como en la sociedad en general. En este sentido, afirmó que la UADY siempre estará dispuesta a colaborar en la creación de espacios como este. “Para nosotros también es fundamental contar con el apoyo del IDEY, por ello estamos muy contentos de poder participar y apoyar de esta manera, queremos abonar al fomento al deporte, que nos cuidemos y potencializar el deporte de alto rendimiento”, recalcó. Por su parte, el director general del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán, Armín Lizama Córdova, subrayó la importancia de que las y los entrenadores, en lo que se denomina el deporte de élite, actualicen sus conocimientos para mejorar su labor. “Agradecemos mucho el trabajo de la UADY para apoyarnos en esta encomienda que tenemos y los participantes espero que hayan aprovechado todas estas pláticas sobre temas que tienen mucha importancia en la actualidad”, mencionó. Finalmente, el responsable del Programa Institucional de Cultura Física y Deporte de la UADY, Normando Rivas Cantillo, destacó que este curso está diseñado para proporcionar a las y los entrenadores herramientas y conocimientos basados en la ciencia que les permitan optimizar sus sesiones de entrenamiento y mejorar los resultados de competencia. “El deporte es una de las herramientas fundamentales para la construcción de un ambiente sano, saludable en el deporte, en la familia, en con los amigos y también en el ámbito social y socioemocional”, agregó. Antes de concluir, invitó a todas las personas que se dedican a dar entrenamiento a participar activamente en estas jornadas y a aplicar el conocimiento adquirido en sus prácticas diarias.

Reportajes

Sargapanel: Innovación para construir con sargazo

Entre mayo y agosto de cada año, el sargazo invade las playas caribeñas y amenaza tanto a la vida marina como al turismo y comercio local. En 2023, de acuerdo con la NASA, 13 millones de toneladas de esta macroalga flotaban en el llamado Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico (zona que abarca de África Occidental al Golfo de México, a través del Atlántico medio) y parte tomó rumbo al Caribe. En 2024, tan sólo en Quintana Roo, se recolectaron cerca de 37 mil toneladas en aguas someras y litorales. En 2011 comenzó a observarse un incremento exponencial del fenómeno y, desde entonces, se han buscado estrategias para aprovecharlo a fin de aminorar sus efectos nocivos, pero de forma insuficiente. “La desventaja es que se ha trabajado en pequeñas dimensiones, a nivel laboratorio. Nosotros queríamos hacerlo a grandes escalas”, explicó Miriam Estévez González, del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la UNAM, campus Juriquilla. Con esa meta, y con más de diez años de experiencia en proyectos relacionados con el sargazo, un equipo de investigadores, académicos y estudiantes, liderados por Estévez González, desarrollaron un panel de construcción a base de dicha macroalga marina, el cual es una alternativa eficiente y sostenible. Se trata del Sargapanel, que se fabrica con yeso y unos cinco kilogramos de sargazo seco por unidad, lo cual equivale a 50 o 60 kilogramos de sargazo húmedo, “una cantidad masiva importante”. Además de abordar un problema ambiental, dicha iniciativa promueve la economía circular mediante el uso de materiales no tóxicos y reciclables. Entre las características de este producto destacan su alta resistencia a la flexión, que retarda el fuego y su aislamiento térmico, lo cual favorece el confort y reduce la huella de carbono, explicó Rodrigo Alonso Esparza Muñoz, investigador e integrante de este equipo universitario. Tecnología universitaria En la fabricación de los paneles participan otras instancias de la UNAM. El proceso inicia en altamar, donde integrantes del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICCyL) recolectan el alga para luego someterla a un tratamiento de secado, ya sea en dicha entidad o en el Instituto de Energías Renovables campus Morelos, ubicado en Temixco. “Ahí el sargazo es llevado a los secadores solares, se procesa y nos lo envían seco, embolsado y listo para utilizarlo”, explicó la doctora Estévez. Luego, en las instalaciones del CFATA campus Juriquilla, continúa el procedimiento, donde se eliminan impurezas de la materia prima, como sales, arena o plásticos, refirió José Luis López Miranda, investigador posdoctorante del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada. Cuando ya está limpio, es molido, triturado y tamizado para obtener un polvo que, en conjunto con fibras orgánicas y otros componentes, da lugar a la pulpa con la que se fabrica la cubierta flexible del Sargapanel, el cual tiene hasta un 70 por ciento de alga, detalló el investigador posdoctorante Fabián Mares Briones, quien también forma parte de este proyecto. Dicha cubierta flexible es colocada en ambas caras del núcleo, el cual está hecho de sargazo y yeso. Estos paneles se pueden utilizar como cualquier opción tradicional en muros, plafones y permite instalaciones eléctricas e hidráulicas. Es tal su resistencia que no requiere el uso de taquetes para soportar cargas de hasta 10 kilogramos. El Sargapanel ya se instaló en una casa en Querétaro y demostró su eficiencia. Una ventaja de usar papeles de sargazo en vez de papel tradicional es que se aminora así la deforestación y se ahorra 60 por ciento de agua y 40 por ciento de energía en su manufactura. “Además, al evitar la descomposición del sargazo en playas, se impide el desprendimiento de CO2, lo cual ayuda a la generación de bonos de carbono, agregó Marlen González Reyna, investigadora posdoctorante del CFATA. Y si bien esta iniciativa es artesanal, su tecnología se adapta a las líneas convencionales de producción y sólo necesita adaptaciones sencillas. “Es un desarrollo a nivel laboratorio apegado a las Normas ASTM establecidas en cuanto medidas, peso y características de los productos existentes en el mercado, refirió Ángel Luis Rodríguez Morales, también académico del CFATA y parte del equipo desarrollador del Sargapanel. Con este proyecto, el grupo del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada participó en el Primer Reto Nacional de Sostenibilidad BBVA 2023 Juntos por el Caribe Mexicano y, en noviembre de 2024, fue una de las propuestas ganadoras del concurso lanzado por el Consorcio UNAM-TEC —integrado por la UNAM, a través de la Coordinación de Vinculación y Transferencia Tecnológica (CVTT), y el Tecnológico de Monterrey—, en colaboración con BBVA México. En un año, este grupo de investigación desarrolló una iniciativa que responde a una grave problemática ambiental y a la cual planean darle continuidad. Ya hay una compañía interesada en adquirir esta tecnología. “Queremos que las empresas vean nuestro producto para que esto no quede en el papel. Ya somos competitivos, pero una vez que el panel salga al mercado, será una muy buena opción”, finalizó Rodrigo Esparza.

Yucatán

Presentan en Yucatán avances en tratamiento contra el Parkinson

En el marco de la Semana Internacional del Cerebro, el Dr. José Luis Góngora Alfaro, reconocido investigador y profesor de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), presentó importantes hallazgos sobre el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, destacando el papel de los probióticos y la amantadina. Durante su ponencia, el Dr. Góngora enfatizó que los probióticos no solo mejoran la función intestinal, sino que también pueden atenuar los procesos patológicos vinculados a la destrucción de neuronas dopaminérgicas. “Este descubrimiento sugiere que el uso de probióticos podría ser un complemento efectivo en el tratamiento estándar con levodopa-carbidopa, intensificando así la mejoría clínica de los pacientes”, señaló. El Dr. Góngora también destacó la reciente autorización en EE.UU. de una formulación de liberación prolongada de amantadina, que aún no está disponible en México. “Esta nueva formulación permite una acción más consistente y prolonga la eficacia del tratamiento a lo largo del día, lo que es crucial para los pacientes que sufren de fluctuaciones motoras”, afirmó. Además, el investigador mencionó que el ejercicio físico regular ha demostrado mejorar la movilidad y la función cognitiva en pacientes con Parkinson. “Este enfoque multidisciplinario, que combina farmacoterapia con intervenciones no farmacológicas, se está implementando en un proyecto de investigación en la UADY, liderado por la maestra Claudia Lorena Barrero Solís, quien ha reportado resultados positivos en la rehabilitación física de estos pacientes”, comentó. El especialista concluyó su presentación subrayando la importancia de un diagnóstico temprano y un tratamiento personalizado, afirmando que cada paciente es único y requiere un enfoque adaptado a sus necesidades específicas. La Semana Internacional del Cerebro continúa ofreciendo un espacio para la difusión de conocimientos y avances en neurociencia, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes padecen enfermedades neurológicas.