En el segundo día de actividades de la Conferencia Internacional de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz en 1992, dictó la conferencia magistral titulada “La juventud y su papel como constructores de paz” ante estudiantes, académicos y líderes cívicos, en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.
Reunidos en el Salón Martin Luher King Jr., llamó a las y los estudiantes a una construcción colectiva de la paz, con una participación especial y activa de los jóvenes universitarios.
“Jóvenes, ustedes no son el futuro, son el presente. Los jóvenes del futuro no han nacido, no sabemos qué será de ellos, pero los que estamos aquí somos presente. Lo que hemos hecho no es pasado, sino memorias presentes en la construcción de nuestro mundo”, apuntó.
Por otro lado, destacó que la paz se construye desde cualquier ámbito, actividad o sector, “la paz no se refiere únicamente a la ausencia de violencia, se refiere a la autenticidad, la forma de vivir y como participamos en nuestra comunidad”.

Asimismo, indicó que la naturaleza del ser humano es trabajar siempre en equipo, ninguna persona puede por sí sola cumplir su misión de vida y desde que una sociedad pueda apoyarse unos con otros sin ningún interés, se puede hablar que esa comunidad está llena de paz, de armonía, de solidaridad y de muchos otros valores humanos primordiales.
“Porque si ustedes dicen, yo creo en Rigoberta, pero mañana yo voy a hacer unos caprichos, ya sea por edad, por vicio, sea por lo que sea y echo a perder esa esperanza que ustedes tienen en mí, ¿qué va a pasar?, voy a dejar una tristeza en su corazón, voy a dejar un mal ejemplo y ya no voy a ser el ídolo y usted se les cayó el ídolo”, apuntó.
No, así no es la vida, dijo, la vida es mucho mejor realmente cuando se proyecta la misión que uno quiere, eso es conciencia.
Al dirigirse a los jóvenes, les comentó que es muy importante que sean multidisciplinarios, participen en todo lo que les llame la atención, cada persona tiene una misión en la vida y ésta se tiene que cumplir sin importar cualquier obstáculo que se enfrenten.

“Los invito a no envidiar la misión de otros y a cuidar la propia, de las envidias”, remarcó.
Finalmente, la Embajadora de los pueblos indígenas del mundo de la UNESCO aseveró que la misión individual forma parte importante para construir paz colectiva, por eso hizo un llamado a escuchar bien cuáles son los propósitos de cada uno en esta vida, pero al mismo tiempo ayudar a las demás personas a cumplir sus propios propósitos”, sostuvo.
“Gracias por la invitación, gracias a las autoridades universitarias, gracias al cuerpo docente, gracias a la comunidad yucateca y gracias a los estudiantes, porque estamos aquí con nuestra juventud y por eso he venido para conocerles”, concluyó.

