Según trascendió, el último objeto no identificado derribado volaba a 40,000 pies de altura sobre el área de Yukón y era mucho más pequeño que el derribado en Alaska un día antes por Estados Unidos. El primer ministro, Justin Trudeau, agradeció desde Twitter al comando estadounidense que ejecutó la acción.
A este hecho, se ha sumado el reporte de varios avistamientos “ovni” en diversos países en los últimos días.

