La selección de voleibol de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), en sus ramas femenil y varonil, participó recientemente en la Copa Chihuahua, torneo que formó parte de su proceso de preparación rumbo a las competencias oficiales del calendario 2026, incluida la Universiada Nacional.
El entrenador del conjunto universitario, Jesús Mijangos, explicó que esta competencia tuvo como objetivo principal evaluar el avance y evolución de ambos equipos ante rivales de mayor exigencia.
“Fue una competencia que nosotros llamamos de fogueo. Fuimos probando cómo están avanzando los equipos, tanto el varonil como el femenil. Nos sirvió precisamente para ver cómo nos estamos desarrollando y cómo estamos resolviendo las situaciones dentro de la cancha”, señaló.
En el torneo participaron 14 jugadores en la rama varonil y 14 en la femenil, quienes además de los encuentros oficiales disputaron partidos amistosos ante otras selecciones presentes en el certamen, lo que permitió ampliar el análisis técnico y táctico.

De cara a esta competencia, el equipo intensificó su preparación física, enfocándose en el trabajo de potencia, fuerza y resistencia, considerando las condiciones climáticas a las que se enfrentarían en el norte del país.
“Buscando adaptarnos al frío que sabíamos que íbamos a encontrar, entrenamos varias veces a las 4 y 5:30 de la mañana para intentar simular esas condiciones. Los muchachos estuvieron muy comprometidos”, destacó el entrenador.
Además del trabajo físico, el equipo mantiene preparación mental constante con apoyo del área de psicología deportiva, fortaleciendo la cohesión y la toma de decisiones dentro del juego.
Por su parte, Maite Corral, una de las capitanas del equipo femenil, destacó que la competencia representó un reto importante para el grupo, al enfrentarse a rivales con estilos distintos a los habituales en la región sureste.

“Sabíamos que iba a ser una competencia más complicada de lo que estamos acostumbradas. Fue muy retadora, pero también nos permitió sacar lo mejor de nosotras”, expresó.
Uno de los momentos más significativos, relató, fue uno de los últimos encuentros del torneo, en el que el equipo mostró una conexión especial dentro de la cancha.
“Nos esforzamos como si no hubiera mañana. Sentí que todas teníamos el mismo objetivo y que fuimos sacando lo mejor de cada una. Aunque no avanzamos a la siguiente etapa, ese partido nos unió mucho más como equipo”, comentó.
La capitana subrayó que uno de los principales objetivos para los próximos torneos será mantener estabilidad y conexión durante todo el partido, desde el primer punto hasta el último.
El equipo ha contado con el respaldo de la universidad para continuar su proceso competitivo brindando respaldo académico que permite a las y los integrantes de la selección equilibrar sus responsabilidades deportivas y universitarias, así como acompañamiento en áreas como nutrición, psicología y fisioterapia, además de recursos materiales para el entrenamiento.

El calendario continúa activo para la selección universitaria. Los días 20 y 21 de febrero participarán en la Copa Texano, en Mérida, mientras que el equipo femenil viajará el 25 de febrero a Puebla para disputar la Copa Ibero. Estas competencias forman parte de la preparación rumbo a la Universiada Nacional, considerada la justa más importante del deporte universitario.
El entrenador Mijangos reiteró la invitación a la comunidad estudiantil a integrarse a las actividades deportivas que ofrece la universidad.
“El esfuerzo que hacen los atletas es máximo: Combinar estudio y deporte forma estudiantes disciplinados y exitosos; practicar deporte definitivamente cambia la vida”, concluyó.
Con estas acciones, la Universidad Autónoma de Yucatán reafirma su compromiso con el desarrollo integral de sus estudiantes, promoviendo el deporte como un pilar fundamental en la formación universitaria.


