Reflexionan sobre avances en materia de protección e impulso de la lengua maya
A 23 años de la Ley General de los Derechos Lingüísticos en Yucatán La protección de la lengua maya es un tema de derechos humanos, justicia social y reconocimiento de los pueblos originarios Con un llamado a fortalecer la protección y aplicación de los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas, este viernes se realizó en el Congreso del Estado, el Conversatorio “Derechos lingüísticos de los pueblos indígenas: memoria, vigencia y futuro a 23 años de la Ley”, organizado por la diputada de morena, Neyda Aracelly Pat Dzul, en coordinación con el Instituto de Investigaciones Legislativas y la Secretaría de la Cultura y las Artes del Estado de Yucatán. El encuentro tuvo lugar en la Sala de Usos Múltiples “Consuelo Zavala Castillo” y reunió a especialistas, autoridades, legisladores, sociedad civil y defensores de la lengua maya para analizar avances, pendientes y propuestas en torno a la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas. El presídium del evento estuvo integrado por la diputada Neyda Pat; la secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño; y el Dr. Fidencio Briceño Chel, director general de Museos y Patrimonio de la SEDECULTA, quienes encabezaron el protocolo inicial. Durante la apertura, la diputada Pat Dzul señaló que hablar de derechos lingüísticos en Yucatán implica hablar de la lengua maya como memoria viva, identidad y parte esencial de la dignidad de los pueblos originarios. Subrayó que, a más de dos décadas de la Ley, sigue siendo necesario revisar qué se ha logrado, qué falta por atender y qué acciones deben impulsarse para que estos derechos no queden sólo en el marco jurídico, sino se garanticen en la vida cotidiana. Por su parte, la secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín, destacó que la lengua maya ocupa un lugar central dentro del proyecto Renacimiento Maya del gobierno del estado, y sostuvo que no debe verse únicamente como patrimonio cultural, sino como una lengua viva que debe tener presencia real en los espacios institucionales, educativos y culturales. El conversatorio fue moderado por el Dr. Fidencio Briceño, quien destacó que, pese a los avances legales, persiste una disminución en el número de hablantes, por lo que consideró indispensable traducir los derechos reconocidos en políticas públicas efectivas. En el panel participaron la diputada Pat Dzul; la directora ejecutiva del colectivo U péekbal waye’, Yazmín Novelo Montejo; el responsable del programa de Pueblos Originarios de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CODHEY), Ramón Humberto Chan Briceño; y el representante del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Freddy Humberto Poot Sosa. También, estuvieron presentes en el evento el diputado de morena, Wilber Dzul Canul y el director del Instituto de Investigaciones Legislativas, Mtro. Erik Ojeda Novelo. Durante las intervenciones, se destacó que uno de los avances más importantes de la Ley ha sido el reconocimiento de las lenguas indígenas como lenguas nacionales con la misma validez que el español, lo que permitió impulsar instituciones, procesos de normalización lingüística y una mayor visibilidad pública del tema. Las y los participantes coincidieron en que persisten diversos retos para garantizar plenamente estos derechos, entre ellos mencionaron áreas de oportunidad en materia de intérpretes suficientes en áreas clave como la justicia y la salud, así como el mejoramiento de su formación y condiciones laborales, el reconocimiento legal y la aplicación efectiva de la Ley. También, se planteó que uno de los pendientes más importantes es fortalecer la enseñanza de la lengua maya, impulsar su presencia en espacios públicos, documentos oficiales y entornos digitales, así como promover políticas públicas transversales que involucren a todas las instituciones. Otro de los temas abordados fue la importancia de llevar estas discusiones directamente a las comunidades y escuchar a la población hablante para diseñar políticas que respondan a sus necesidades reales, y propusieron la presencia de la lengua maya en documentos oficiales, señalética, campañas y espacios digitales, además de impulsar una mayor participación comunitaria en el diseño de políticas lingüísticas. Finalmente, las y los panelistas coincidieron en que la protección de la lengua maya es un tema de derechos humanos, justicia social y el reconocimiento a los pueblos originarios, no sólo es una cuestión cultural.











